28.7.13

Miguel Servet nos espera en la puerta del hospital zaragozano


Esta imagen triste, melancólica, llena de dolor pero también de esperanza, juntando las manos en busca de su propia ayuda interior es un Miguel Servet, vestido con harapos, con los ojos cerrados y ensimismado en su dolor.

Miguel de Villanueva o Miguel Serveto y Conesa, aragonés muy conocido en todo el mundo, es el ejemplo de persona dedicada al estudio, al trabajo, a los demás, a cambiar su mundo y a potenciar un cristianismo más humano.

Esta escultura nos acoge y espera en la entrada de las escaleras en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza. Casi no es posible entrar en el hospital como visitante sin verla, para comprender que el dolor es algo compartido pero sobre todo un sentimiento que debe afrontar cada persona dentro de sí misma. 

Imagen dura de una Zaragoza maravillosa.