21.8.17

Aragoneses: José Miguel Abril, escultor de Alcañiz



Hay mata en Aragón y hay patata. Está la mejor tradición escultórica del siglo XX, Aragón conformando las dos patas pablos –Gargallo y Serrano- con las que para hacer un triciclo faltaría mi admirado escultor valenciano Julio González, culpable junto con Elisa de mis visitas al Turia y al IVAM de Valencia.
Pero con nuestra simiente no de la Monsanto, está claro que había condiciones para que sigan germinando grandes escultores, jinetes solitarios. En Aragón no tenemos problemas de espacio para relacionarlo con el arte. Y es una tierra feraz en materiales y contrastes. Solo hay que pasearse mirando.

Ya hemos hablado en su día de dos: de Orensanz de Larués, canalizo adoptivo, y del potentísimo escultor de Binéfar, casi art land y con la visión del Oeste americano y de los badlands que tienen los literanos en arte y música, Mario Molins. Excelente su exposición “Naturalezas invisibles” de que gocé en la galería Finestra.
Ahora toca otro palo, ahora toca el Teruel feliz, la herencia, sobre todo, del febril Pablo Serrano. Toca revisitar a Bacon. Tocará dar una vuelta por los puentes de Alcañiz, recordar a Ángel Nieto…

Toca celebrar que la vida en Huesca sigue. Y sigue con una antología de este singular escultor alcañizano. Un maestro de las superficies. Un heredero de los excelentes mecánicos de aviones, maniobreros, ebanistas, horticultores, fabricantes de tambores… alcañizanos.

Es mi artista aragonés predilecto junto con la oscense Teresa Ramón de la que ya hablé.
En singular fusión Huesca-Alcañiz, como singular fusión existe en puentes Huesca-Tarazona… hagamos Aragón visitando la exposición de José Miguel Abril en el Museo de Huesca.

Siempre atenta la ciudad a programar vanguardia en todo lo que se menea, en esta ocasión han expuesto a este enorme escultor, no ajeno a la realidad que le circunda. Que no deja de ser gritable, como en el cuadro de Munch que él recoge y puede que mejore…
A mí sus esculturas me emocionan mucho, pero pondremos también una imagen de su paisaje antiguo, de su compromiso por trabajar con los nobles materiales que del mismo dimanan. Teruel, paraíso geológico.

Solo por trabajar en alabastro y ponerlo en valor, dotándolo de nuevo significado, ya merecería esta entrada.
El alabastro presente en nuestras carreteras de páramo desérticas. Siempre identificable entre Azaila e Híjar en muelas no tan pobres como parecen.

Me gusta el arte que casi me cabrea, que me extraña y no me deja indiferente. Que vuelve sobre los cánones con otro material, con entrañas, revisando el clasicismo desde nuestro imperio de los silencios.

16/08 Luis Iribarren.

20.8.17

Con el Real Zaragoza, paciencia y espera

La paciencia es la capacidad que tiene una persona para soportar algo que quiere y siente sin llegar a perder los nervios. Paciencia y tolerancia manifiesta el seguidor blanquillo zaragocista durante una década.


Tampoco el comienzo de esta pretemporada ha ayudado a la esperanza. Pero justificable por ese condicionante de hacer un equipo con una plantilla nueva.


Es obvio que el Zaragoza actual es un equipo renovado en todas sus líneas, incluido su entrenador. Con músicos venidos de diferentes orquestas, ninguno de renombradas filarmónicas, cuesta tiempo y paciencia conseguir una sonoridad que agrade a toda la audiencia. Ya arrancada la quinta temporada —impensable ni en mis peores pesadillas, en una división indecorosa para Zaragoza— la imagen en el primer partido oficial del equipo en Tenerife, fue la misma que las previas al arranque liguero.


No queda otra que tener paciencia, término últimamente muy en uso en este Zaragoza, virtud de quienes saben sufrir y tolerar las contrariedades y adversidades, actitudes más que probadas en esta extraordinaria afición, en continua depresión y carente de alegrías.


Paciencia a veces confundida con el desánimo.


Desánimo y preocupaciones sembró al paciente zaragocista por lo visto ante el equipo canario, también con jugadores nuevos. Un ataque zaragocista que no da miedo al rival y una defensa que lo da…, pero de sufrir un infarto.


Demos tiempo, no queda otra, y paso a paso pero sin pausa, para que nuestros jóvenes jugadores y alguno no tanto, de esta renovada plantilla, puedan dar mucho más de lo que en estos momentos parecen ofrecer.


Es el primer partido de una liga igualada e interminable, pero también es verdad que es mucho lo que hay que mejorar, refuerzos incluidos. Volver a ser un equipo competitivo, capaz de sacarnos de este pozo, será la mejor manera de compensar a la paciente y sufrida afición, que ya nos toca.
Daniel Gallardo Marín

19.8.17

Bares singulares de Aragón 6: La Estrella y Casa Juan, Huesca

Bar la Estrella, anti-tubo de Huesca. Costanillas hacia la Catedral

Finaliza San Lorenzo que propicia todos los años el retorno a Huesca de todos los oscenses de origen, como Geri Halliwell, la picante spice pija resulta que venía a las fiestas cuando yo vivía en los 90. Porque su madre de Estadilla y criada en Huesca la traía.

Ha sido un año un poco luctuoso porque su principal forastero pero oscense de adopción, el pintor Beulas, nos ha dejado recientemente.

Fin de la feria taurina con mejor cartel que la zaragozana, por casualidad de calendario, que atrae visitantes de todo Aragón y sur de Francia, fin de los vermús masivos en las Cuatro Esquinas. Al mismo tiempo, queda rescoldo festivalero en la provincia con el del Camino de Santiago en Jacetania, con la Fura dels Baus como estrellas, pero con la vendimia del Somontano y la maduración del membrillo, fin de las atracciones.

Eso sí, se augura brillantísima edición del Festival Periferias. Paco Ibáñez, ebanista periférico parisino, cabeza de cartel. Después del Pilar. Bien visto, Luis Lles, siempre pensando en los demás…

También queda lo que a mí me gusta de la ciudad. El comercio tranquilo, un paseo con buenas tapas reposado, incluso un partido de la Sociedad Deportiva Huesca que debieron ser pregoneros en San Lorenzo.  Han sido los siguientes.

Decían los abuelos de Jacetania que a Huesca solo se iba a discutir de contribuciones, quintar y morir. Por el Hospital San Jorge han pasado todos los nuestros.
Mestizos y Casa Juan. Arriba Juanjo Javierre, rapsoda acogedor y siempre sonriente. Mejorando a las Grecas… Te estoy amando locamente…

Pero el Huesqueta de fútbol, como el Huesca la Magia de Bryant y Jackson, dota de identidad, ilusión y pasión sobre todo en Barcelona. Como el Betis. Ha hecho resurgir un orgullo oscense exterior, no nos hace falta mucho para exhibirlo, a diferencia del resto de Aragón siempre callado y mendicante de lo suyo propio.

Esas tardes plácidas de biblioteca, parque, café y paseo. De comida o cena de sarmientos tenían dos templos en el barrio gitano de la Catedral que han tenido relación con mi vida.

La Estrella, café de 1940, se erigió para mí en un punto de encuentro. En un Bonanza, Café Windsor o Gallizo trasplantado. Sito todavía en la preciosa calle Zarandia, subida templaria y mudéjar, curvada, a la catedral de Huesca y plaza del Ayuntamiento, joya gótica-renacentista. Luego estaba la relación de su nombre con Max Estrella, con Valle Inclán. Mi bohemia interior siempre presente.

Precedido de una cena en el Casa Juan y su precioso botellero, portada del primer disco de Mestizos, y una copa en el Continental, La Habana o Botánica… era bien agradable esa estancia con conversación a full en la Malasaña oscense, pero también barrio gitano. 

Huyendo del tubo bati, de la propia movida de Huesca de la que huían para convivir sus principales exponentes.

Esos momentos de los 80 y la noche en Huesca y conciertos de la Zoiti todavía pueden ser revividos hoy con facilidad y sin nostalgia. En un ambiente urbano pequeño pero culto y alegre que los aragoneses deberíamos hollar más. Siquiera para conocer mejor nuestra singular historia en San Pedro el Viejo o el Museo Provincial.

La Estrella y el Continental, buen jazz, mucha motown, buen pop inglés que luego veíamos como Inmaculate Fools. Grandes carajillos, quemadillos y cañas de viernes por la tarde. Ese momento igualitario, donde lo único que importa es lo personaje que seas. Ni tu nómina ni quién te colocó donde, ni por qué acera del Coso subas o bajes… sí, en Huesqueta…

16/08 Luis Iribarren.

18.8.17

Islamismo, fundamentalismo cristiano y Festival de Cine de comedia de Tarazona

Si de algo carecen y algo aborrecen las dictaduras del pensamiento, palabra y omisión es de sentido del humor.

Ninguno de los 120.000 aragoneses residentes en Barcelona, segunda ciudad aragonesa, parece haber sido afectado por la masacre. Concebida a mala hostia para sobresaltar en su escenario plagado de forasteros a una ciudad decorado, una ciudad crucero, una ciudad donde en un día normal de agosto no hay ningún barcelonés, catalán, aragonés ni español en las Ramblas. Que cada uno elija qué cuatro cosas quiere combinar dentro de sí mismo, nadie somos un solo elemento químico.

La simiente de la discordia, en todo caso, habitaba y habitará dentro. Semilla negra, como decía Auserón. Habita en que sea más fácil, con mi respeto para los nacionalismos catalán y español, ser considerado catalán de primera como magrebí o pakistaní que como oscense. El problema Salt. El advenimiento de Junqueras, alcalde del Cinturón rojo, contra nuestro zaragozano Carod Rovira.

Como más fácil es ser director general de inmigración de Euskadi siendo senegalés que de Zamora. El problema es que el aserto es válido para cualquier dirección general… no para ésta, donde estaría justificadísimo incluso en el Gobierno de España. El problema allí es que los senegaleses venden polos falsos, no se los ponen.

Y todo esto lo decimos desde Aragón, con una inmigración que dialoga en la Casa de las Culturas de Zaragoza, toquemos madera de que no haya contagio de radicalismo y todos podamos seguir cortándonos el pelo y comprando pollo adobado en nuestra querida avenida Marrakesh. Nuestra más que histórica comunidad, gozando y padeciendo presidentes de Aragón y alcaldes de Zaragoza asturianos, sevillanas y jueces aragoneses por casualidad.
Así, propongo para escondernos otro escenario. Está bien buscar el verde. Pero creo que hoy no es el camino. El camino es un Camino Soria, parada intermedia. Una ciudad poderosa y verdaderamente tricultural, Tarazona.
Donde la vida sigue este fin de semana con cortos, grabaciones y actos que homenajean al muy querido, pese a los clichés y el nacionalismo español, para todos los aragoneses don Francisco Martínez Soria. Somardón que se hacía el tonto, ser humano que se emocionaba con sus yernos guineanos en profética película… Un enorme aragonés de secano, el mundo y sus enfrentamientos artificiales tan lejanos a nuestro desierto que nos permite tener almas poliédricas…  y energía gratuíta para no depender de estos hijos de puta de un lado y otro…

Es el momento, así mismo, de hacer un homenaje a la cultura islámica que tanta sed ha aplacado en Aragón a través de los artesanos por ella legados a la ciudad de Tarazona, Toledo del Norte, una de las poblaciones intermedias más bellas del mundo.

Y dejaros con dos textos, uno de Auserón que todos conocéis:
Y al final de la Rambla  me encontré con la Negra Flor.
La estuve buscando  pero no la encontré
y su amiga me dijo: está tomando café
en el bar el camarero  me dijo: no sé,
búscala en la playa y en la playa busqué.

Otro, sobre uno de los hijos más preclaros de Aragón Sefarad. El bayle de Aragón turiasonense Moshe de Portella que hay que presentar también hoy. Dado que como aragoneses somos nadáfobos y todófilos. Es de la interesante página sefardies.es

Hermano de Salomón, Abraham, Ismael y Yucef, natural de Tarazona (Zaragoza - Aragón / España), es el judío más sobresaliente, tanto por la importancia de sus cargos, y atribuciones, a partir del año 1267, como por la extensión de los territorios donde intervino. Fue, durante muchos años, Bayle y Merino de Tarazona e incluso llegó a ser durante el reinado de Alfonso III, Bayle General de Aragón. Controló las recaudaciones de las rentas y derechos reales, intervino en pleitos judiciales, dictaminó embargos desembargos y compensaciones económicas por homicidios, cuido de la restauración y administración de castillos, se encargó de la adquisición y almacenamiento de víveres, supervisó las aduanas de la frontera Navarra y realizó levas de fondos, armas, caballos y hombres para las guerras del Rey, y acompañó al Rey en sus desplazamientos por Aragón, Catalunya y Valencia. Por orden de Moshe de Portella, o con su visto bueno, la Cancillería Real expidió documentos y órdenes sobre actuaciones económico-administrativas, sobre asuntos judiciales e incluso sobre cuestiones diplomáticas y militares. En definitiva, llegó a acumular tanto poder que en las cortes de 1286 los ricoshombres aragoneses pidieron al Rey que fuera apartado de sus funciones, por ser judío. Pero el Rey no renunció a sus servicios, y aquel siguió ejerciendo los mismos cometidos pero sin más título que el de “nuestro fiel” o “de nuestra casa”. Como almacenista de granos y banquero, realizó importantes préstamos tanto al rey Pedro III como a su hijo Alfonso III. No consta que ninguno de sus hijos Isaac, Abraham o Salomó, ejercieran cargos públicos algunos. Moshé falleció en Tarazona el año 1293.

18/08/2017 Luis Iribarren.