Ver una torre de El Pilar de cerca no enseña un poco la ciudad escondida, la Zaragoza inmensa que a veces lo es menos si la vemos de cerca. Se observan pintados en un tejado algunos adornos que semejan ser metélicos desde lejos, pero que simplemente es pintura que con el tiempo quedará disimulada por el polvo y el óxido.
Vemos también los altavoces que nos llenan la ciudad con los cantos de Ángelus. Parte todo de los símbolos de la ciudad de Zaragoza.


2 comentarios:
Demostrado que hace falta hacer fotos para fijarse en los detalles de las cosas. Yo también soy de Zaragoza y aficionado a la fotografía: un saludo.
Muchas gracias. Si, nada hay como mirar de vez en cuando hacia arriba.
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