1.10.26

La desaparecida iglesia de San Lorenzo en Zaragoza

San Lorenzo de Zaragoza

Arriba vemos una imagen única (y retocada) de la desaparecida iglesia de San Lorenzo cuyo derribo en 1868 alumbró la aparición de una nueva plaza donde estaba previsto construir un mercado que sólo estuvo listo en 1876. El aspecto que muestra la iglesia se corresponde con la traza que adquirió tras la gran reforma barroca de que fue objeto en el siglo XVII.

Esta es una fotografía panorámica de Zaragoza tomada desde la torre de la Magdalena hacia 1863. En ella aparece la iglesia de San Lorenzo todavía en pie. La historiadora Pilar Lop Otín estudió esta fotografía y consiguió identificar el templo; hasta ese estudio se desconocía prácticamente que existiera una fotografía de la iglesia.

Esto es importante porque estamos hablando de la verdadera parroquia antigua de San Lorenzo, no de la iglesia de San Pedro Nolasco que después asumió temporalmente la parroquia. El plano de Zaragoza de 1712 representa su emplazamiento y planta de manera esquemática. El plano de Carlos Casanova de 1734 - 1769 vuelve a mostrar la iglesia dentro de la trama urbana del centro de Zaragoza.

En el Plano Geométrico de José de Yarza de 1861 se recoge la manzana de San Lorenzo inmediatamente antes de su desaparición. Yarza proyectaba precisamente eliminar aquella manzana para unir las plazas de San Lorenzo y San Pedro Nolasco y crear el nuevo espacio destinado al mercado hoy desaparecido pues era cubierto y al aire libre. En el siglo XX se hizo el que está en unos bajo con acceso desde la plaza.

San Lorenzo era una iglesia de una sola nave longitudinal, rodeada de tribunas altas alrededor y con siete capillas laterales. Tenía parece ser una puerta exterior con Santa Apolonia.

La iglesia de San Lorenzo no fue un edificio construido de una vez, sino el resultado de, al menos, tres grandes etapas: un templo medieval desde mediados del siglo XII, una reconstrucción mudéjar en el XV y una transformación barroca muy profunda en el XVII.

La iglesia se encontraba aproximadamente en el espacio que hoy ocupa la plaza de San Pedro Nolasco, junto al límite de la antigua judería zaragozana. Era una parroquia histórica de la ciudad. Lo verdaderamente seguro es que la iglesia ya aparece documentalmente en 1182, mencionada en una donación al monasterio de San Juan de la Peña.

La iglesia mudéjar tenía esencialmente una sola nave, con capillas abiertas entre los contrafuertes, y una torre igualmente de tradición mudéjar. No debió de ser una iglesia monumental de las dimensiones de San Pablo o la Magdalena, pero sí una parroquia de cierta entidad en el tejido urbano medieval y gran respeto entre la población de su entorno.

La iglesia que vemos en la imagen, hacia 1864, ya no presentaba exteriormente el aspecto del San Lorenzo mudéjar del siglo XV pues la reforma barroca fue de gran profundidad y se hizo algo particularmente llamativo: se invirtió la orientación del templo. La antigua capilla mayor pasó a quedar a los pies y allí se construyó el coro. En el extremo contrario quedaron la nueva cabecera, la torre y la sacristía. Se conocen seis capillas existentes en esta etapa final de la iglesia: Nuestra Señora de la Soledad, San

En el dibujo de Zaragoza de Wyngaerde del año 1563 aparece con carácter una torre claramente mudéjar. Tras las reformas posteriores conservó el potente cuerpo inferior cuadrado, pero el cuerpo superior se transformó y pasó de planta cuadrada a planta circular, adquiriendo una apariencia mucho más clasicista. Además, el primitivo chapitel piramidal parece haber sido sustituido posteriormente por otro barroco, visible en la vista de Zaragoza realizada por Carlos Casanova en 1769. Ese chapitel ya no aparece en la conocida fotografía tomada aproximadamente hacia 1864 no si se desplomó o si se desmontó

También sabemos bastante sobre su patrimonio interior. Una pieza especialmente documentada fue el retablo de Santa Apolonia. En diciembre de 1576, los testamentarios de Pedro de Alfajarín encargaron su realización para una de las capillas de San Lorenzo. 

La mazonería del Altar o Retablo  de Santa Apolonia correspondió a Juan de Rigalte y las pinturas fueron realizadas por Pedro Pertús, uno de los pintores aragoneses del Renacimiento tardío. Abajo vemos en mala calidad dos imágenes de parte de ese retablo.

Cuando el Ayuntamiento decidió demoler la iglesia, la Comisión Artística de Zaragoza seleccionó varias piezas para conservarlas: el retablo de Santa Apolonia, descrito como un altar de talla dorada y pintada de gusto plateresco; una arquilla, un marco dorado y un fragmento de lacería arquitectónica. Varias de aquellas tablas se conservan en el Museo de Zaragoza de la Plaza de Los Sitios, eternamente cerrado por obras.

Ya hacia 1860 el Ayuntamiento buscaba un emplazamiento para construir un mercado cubierto pero al aire libre porque las instalaciones existentes resultaban insuficientes. Las plazas contiguas de San Lorenzo y San Pedro Nolasco ofrecían una ubicación excelente, pero la iglesia impedía unir ambos espacios. Paralelamente, el Arzobispado estaba estudiando una reorganización parroquial que podía conducir al cierre de algunas parroquias, entre ellas San Lorenzo.

En 1866 se alcanzó una solución pues el Arzobispado ofreció al Ayuntamiento la iglesia para su derribo y la construcción del mercado, con la condición de que el municipio contribuyese a construir una nueva iglesia parroquial en Garrapinillos, también dedicada a San Lorenzo.

El derribo comenzó el 10 de octubre de 1868 y duró aproximadamente un mes. No desapareció absolutamente todo. La Comisión Artística de Zaragoza intervino para salvar determinadas piezas consideradas valiosas: entre ellas el retablo de Santa Apolonia, una arquilla, un marco dorado y un fragmento de lacería arquitectónica.

Retablo Santa Apolonia


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