Ha surgido en estas semanas un blog primero “Ciudadanos por la unidad de la izquierda” y unas charlas después desde Alcañiz y Teruel, como
germen de algo que podría ser estatal o cuando menos una idea para Aragón que
ya fructificó en las últimas Elecciones Generales con la unión en las listas entre
CHA e IU.
Es un colectivo de ciudadanos situados a la izquierda del
PSOE que intenta agrupar en listas únicas unas candidaturas que agrupara de
momento a Equo, CHA e IU.
Parece que como en la anterior ocasión son ciudadanos que ya
deben formar parte de otros partidos políticos o independientes, que no buscan
formar un nuevo partido sino presionar para que los existentes aúnen fuerzas
para obtener resultados más acordes con su número de votos.
Si analizamos el planteamiento vemos que simplemente es algo
obvio, lógico, útil, pero muy complejo. La derecha está toda ella unida en torno a
sus siglas. Quien conoce la política de cerca sabe que dentro del PP no solo
hay familias como en todas las organizaciones, sino realmente amigos y
enemigos, personas de muy diferente pensamiento. Pero siguen unidos a unas
siglas por el objetivo común de tener el Gobierno allá donde estén.
En cambio la izquierda no piensa en los Gobiernos sino en
las ideas. Este planteamiento es correcto, pero sus resultados son mínimos pues
el tablero es común a todos los partidos, pero las reglas que cada equipo se da
son diferentes y por ello las posibilidades son bien distintas.
Si vemos las encuestas o sondeos del CIS, la mayoría de los
españoles se dicen que son de izquierdas. La suma de votos de izquierda suman
muchas veces más que los de derechas. Pero con más votos no se obtiene más
gobiernos. Todas las ideas deben tener una meta; sobre todo si es verdad que creemos
en ellas. Intentar que se puedan materializar y transformar. Si no se obtiene
Gobierno de la sociedad, en las parcelas que sean, no es posible lograr que las
ideas tengan realidad.
Sé lo complejo que es aunar fuerzas entre CHA e IU y viceversa.
Lo saben en IU y en CHA en igualdad de sensaciones. Pero que sea complejo no
quiere decir que sea imposible. Y además a la sociedad aragonesa le importa un
pito que algunas personas no se miren a la cara o se sonrían fingidamente. Simplemente
quieren soluciones. Si dentro de CHA o de IU, de IU o de CHA hay políticos que
creen ser incapaces de trabajar unidos, pero piensan que es bueno trabajar uniendo
fuerzas, la solución es muy sencilla. Lo que tienen que hacer estos es
simplemente retirarse un paso y dejar pasar.
Trabajar juntos no quiere decir “casarse”, fusionarse, absorberse,
perderse el respeto del tamaño. Precisamente quiere decir mucho más e incluso
lo contrario. Hay que ser benevolente y altruista, tener empatía con la sociedad,
pensar en el futuro, cuidar cada una de las organizaciones que formen el grupo
temporal de trabajo, defender las diferencias desde dentro pero buscar las
sinergias desde el trabajo de equipo. Hay que olvidarse temporalmente de lo que
las separa, que será suficiente pues para eso son distintas, y trabajar SOLO
desde los puntos que les une que son muchos y para mejorar la sociedad
aragonesa y avanzar en los planteamientos de izquierdas desde Aragón, con la
vista puesta en poder exportar nuestro trabajo a todo el Estado. Tremendo
trabajo. ¿Quién dijo miedo?