14.1.13

Se debe convertir el Puente de Zaragoza en peatonal?

En algún momento hay que tomar la decisión de convertir el Puente de Piedra de Zaragoza en peatonal. Efectivamente, acabo de mentar “a la bicha”, pero es cuestión de tiempo. Es inevitable.

¿Qué planteamiento se debería realizar? ¿sobre qué ejemplo nos podemos fijar? Pues un ejemplo muy sencillo de copiar es el del Puente Carlos (Karlův most) en Praga. Conecta la ciudad vieja con el Castillo de Praga y se ha convertido en un camino imprescindible para los turistas, con pequeños artesanos en el mismo puente y mucha actividad comercial en ambas orilla urbanas del mismo. No solo sirve para unir sino para revitalizar ambas orillas del río.
El Puente de Piedra de Zaragoza tiene varias ventajas que lo hacen idóneo para revitalizar Zaragoza y toda esta zona que une la zona de la Plaza del Pilar con el Arrabal. Sus vestíbulos semicirculares en forma de pequeños recibidores (creo que son 10) que tiene en su superficie, son idóneos para pequeñas actividades de venta de artesanía. Su historia, su visión perfecta de la Zaragoza monumental, el Balcón de San Lázaro y la posible y futura revitalización de la Estación del Norte y del casco antiguo del Rabal.
Pero es que hay que añadir que a ambos lados del Ebro tiene posibilidades de uso turístico y comercial. Serviría para un recorrido peatonal perfecto si somos capaces de dotar de sentido el que los turistas quieran cruzar el Ebro en este punto central de la Zaragoza más visitada.
 ¿Cuál es el problemas?, pues claramente el que los propios vecinos de la zona central del viejo Arrabal no desean esta iniciativa, pues tienen temores a quedarse abandonados y a unas malas salidas de su barrio, al evitar que los autobuses puedan circular por el Puente de Piedra. Un claro error que poco a poco se solucionará.
Hay varias soluciones. Desde un sistema de transporte que diera salida y entrada desde el Puente de Hierro o del Pilar, a algo más novedoso como sería crear un sistema de plataforma mecánica plana (como las escaleras mecánicas) que sirviera para de manera rápida trasladar a los vecinos de una orilla a la otra.
Hay que recordar que tanto desde el Barrio Jesús como desde el final del Arrabal o desde su zona Oeste, la salida por transporte urbano que ya se emplea no es por el Puente de Piedra. Sistema que también se pude emplear para los vecinos de La Jota, Vadorrey o Avenida Cataluña. Los únicos afectados son los de la zona más antigua del barrio del Rabal y algunos pocos edificios del Barrio de Jesús.

4 comentarios:

Floristerias Zaragoza dijo...

Pues es como todo. Habrá gente a la que le perjudicará mucho. Una cosa es estar de paso y otra vivir allí.

Anónimo dijo...

Que morro. Zaragoza no es Praga, no hay (ni habrá) un tráfico de turistas, o peatones en general, que justifique obligar a andar 500 metros extras hasta la parada más cercana de algunas líneas, o perder 5 minutos más en un trayecto, o pagar un eurete por un viaje en taxi.

Además, qué vas a hacer: ¿desviar el tráfico de San Gil por Cesar Augusto o el Coso Bajo? 3 minutos más de atasco o de volver desde el puente de Santiago (sin rotonda y con tranvía) o el de Hierro hasta la entrada de Don Jaime. ¿Meter tres líneas más (29, 35 y 39) por San Vicente de Paul, que tiene pocos autobuses?

El momento en que el turismo se transforma en una rémora para los anfitriones, deja de ser socialmente rentable.

Anónimo dijo...

En la margen izquierda no hay nada que suscite el interés del turista o forastero, salvo ver el Pilar desde la otra orilla del río. Aparte de eso, durante muchos días el viento sopla con tal fuerza en el puente de Piedra que haría insoportable estar allí con un tenderete de artesanía o cosas similares.

Anónimo dijo...

Independientemente del turismo, que es una razon de peso de por si, la gente que vivimos en la margen izquierda y lo cruzamos andando sufrimos de una gran toxicidad con los aurtobuses y taxis