11.9.17

Puentes singulares de Aragón 6, puentes sobre el Guadalope en Alcañiz

Imagen histórica de Alcañiz -carretera de Valdealgorfa, actual Ronda de Teruel con el arco de acceso a Padre Vidal y San Francisco-. Llegó a estar con quitamiedos cuando era parte del precioso circuito histórico que circunvalaba el Parador. Abajo, la importancia histórica de la ciudad cañizo como ciudad puente hacia el Mediterráneo. Grabado de 1799 de Palomino, el río Guadalope lo llamó como el Turia…
Lo prometido es deuda. El trágico pero seguramente soñado final de Ángel Nieto ha provocado una cascada de reacciones-homenaje. Como es natural debido a lo que nos cuesta, Alcañiz se ha sumado con el bautismo de la vía de acceso al circuito de Aragón con su nombre.

Merecido, ¿rentable? Seguimos con el hospital comarcal al tran tran, con las especialidades no cubiertas en la quinta capital de Aragón por importancia histórica.
El entorno del río Guadalope en Alcañiz forma un meandro perfecto con un importante número de puentes airosos, bellos y de todos los estilos. Preponderante, el antiguo puente de Hierro pero que es de piedra, el acceso histórico y una parte más de la muralla de la sin par Judería alcañizana, próximo a la fuente de los 72 caños de la que hablaremos.
En el paseo de los puentes, en Andrade 14 y mirándose en el Guadalope y su ribera por fin bien cuidada, esta joya de un modernismo cercano a Valencia y el mediterráneo. Edificio vegetal y cerámico, de por sí justifica una visita a Alcañiz. Los fanáticos art-déco, no perderse Casa Taboada en calle Alejandre. En mi opinión, la más equilibrada joya del modernismo aragonés habitacional en Alcañiz se halla.
Tras hablaros de la enorme proyección como escultor de Abril, cercanas las fiestas de septiembre de la localidad, recuperadas por la CHE las riberas mal que bien de la espectacular riada de 2014… Uno de los mejores paseos urbanos aragoneses, con posibilidad de vermú, caña o comida en históricos bares en sus inmediaciones es la Vuelta de los Puentes de Alcañiz.

Que ahora mucha gente hace todos los días con perros o con amigos. En parte coincide con el recorrido del circuito histórico de Alcañiz. Como la cuerda no me estira para un homenaje aragonés a Ángel Nieto, os aporto imagen suya cuando Zaragoza también tenía circuito urbano a semejanza de Montjuïc en el Parque José Antonio Labordeta.
Ángel Nieto en el paseo de los Bearneses. Demasiados amigos moteros como para no incluirlo. Los plátanos no tenían muchos años aún.

17/08 Luis Iribarren

Puentes singulares de Aragón 7, puentes modernistas e historicistas

Algunos ya han aparecido. Otros son menos evidentes. Son puentes producto de una época, la del Viaducto de Teruel y la del puente de la Avenida América, acceso a la República independiente de Torrero, una de cuyas bellísimas imagen-daguerrotipo acompaña mi artículo sobre la Zaragoza de Aramburu.

Recordemos también cuál fue mi primer artículo, que anticipaba esta serie que tenía tantas ganas de hacer. El puente de Santa Isabel, su relación con Frisco, California. El Golden Gate mirando a Barcelona. Quien escribe, habitante muchos años de la Avenida Cataluña.

Por ello, se han sucedido en la sección puentes simbólicos, puentes históricos, incluso Julio Puente… Cerraremos por último con los míos. En cualquier caso, basta de palabras. Os presento puentes e historias. Todos ellos tienen en común su época y finalidad constructiva, buscando más la belleza que la efectividad.

1.- Puente de los Cantautores, acceso al parque J.A. Labordeta (Zaragoza). 1929.

Del enorme arquitecto turiasonense de nuestras entretelas, Miguel Ángel Navarro. De la época en que se construyó el popularmente denominado Parque Grande y se plantaron los Pinares de Venecia por reclusos de la cárcel de Torrero. Solo por ello y su belleza neomudéjar, pariente de Correos en Independencia, debe recordarse este querido puente, que representa ocio, esparcimiento y búsqueda de brisa con la calor.
2.- Puente de San Miguel en Huesca, sobre el Isuela, nada menos que de 1912. Joya muy desconocida para los aragoneses.
Comparte nombre con el asombroso puente románico de Jaca, que tendrá innegable entrada. Es un puente que permite oler Arguís, las bellísimas aliagas de Monrepós en junio y Tena. Es un puente anterior, se nota, de Gabriel Rebollo. Más Picasso fase “Azul”, para que nos entendamos. Más belle époque.

Sin embargo, esta fascinante y estética construcción es un logro. Un ensayo, el primer puente urbano y una de las primeras estructuras españolas de hormigón armado. No confundirse con su belleza y poética modernistas. Es el hermano desconocido del Casino de Huesca.
3.- Pequeños puentes del Canal Imperial en Zaragoza.

No podía faltar el Canal Imperial, su navegabilidad pronto será recordada desde Torrero. Además es una enciclopedia de ingeniería y arte aplicada.

El mismo contiene una serie de viaductos, puentes, esclusas… bellísimos y muy eficaces. Desde su genial tramo urbano de Gallur, tan holandés, pasando por el Puerto de Torrero y su puente o las esclusas de Casablanca.

Pero mi sentido del blog es dirección-emoción. Por tanto, allá van mis momentos del Canal favoritos. Los componen dos pequeños puentes.
El puente levadizo de acceso al Stadium Casablanca que nos recuerda el ocio y mercancías y pasajeros por el Canal transportadas y el puente de salida del Barrio la Paz, metálico modernista, precursor de tantos otros. En la Rotonda Villa de Pau, precioso nombre de una ciudad que amo, capital de la Navarra francesa de Henry IV.

29/08/2017 Luis Iribarren

10.9.17

Trasobares habla de CHA. Yo también, pues es mía

Hoy José Luis Trasobares en una de esas crónicas acertadas de diagnóstico político de Aragón deja en El Periódico de Aragón un párrafo que deseo destacar.


“…la absoluta decadencia de los liderazgos socialistas (salvo en casos específicos) y la insoportable levedad de las ofertas podemistas y de las otras organizaciones de carácter alternativo (salvo excepciones). Chunta, desdibujada y reducida al testimonialismo, no tiene mejor pinta. En cuanto a IU…”.


Habla y analiza la izquierda aragonesa y sus posibilidades de futuro, que como yo, lo vemos desdibujado y tristemente apagado. ¿Qué nos sucede a todxs nosotrxs?


Me voy a referir sobre todo a CHA que es sobre quien debo opinar con conocimiento. El trabajo de las personas de CHA en las instituciones aragonesas desde hace ya muchos años es incansable, agotador a veces, y aunque es su obligación, es sin duda una devoción sobrepasada en horas y en sacrificios familiares. Estas palabras no sirve de nada, que no sea ayudar en el diagnóstico de la sensación que observa acertadamente Trasobares. No estamos apagados, estamos explicándonos mal, porque así queremos (sabemos) hacerlo, admitiendo el enorme coste de esto.


A esa dedicación tremenda de los equipos de CHA, le sigue una (presunta) apatía casi constante de la sociedad hacia el propio trabajo de CHA y lo que todxs nosotrxs representamos en Aragón. Tanto por parte de la sociedad como de los medios de comunicación. Si esa apatía también les sucede a otros grupos políticos de la izquierda me da igual. Al menos en este momento del análisis.


Sin duda hay que ganarse en el día a día la presencia y los aplausos, y sin duda también las sociedades no están dispuestas al aplauso nunca, sino al trabajo bien realizado. Admito que eso es sentido común español y va en el propio trabajo social, por cierto algo que no sucede en otras sociedades alejadas a la nuestra. Pero ese es otro tema.


Como sin duda sé (faltaría más) que el daño político de los nacionalismos excluyentes, es un precio impagable en lo negativo, y que tenemos que asumir los que no tenemos nada que ver con sus decisiones. 

Pero cuidado con no saber defender Aragón por lo que vemos en los vecinos, pues el futuro llegará para todos, y nosotros nos podemos quedar cojos para avanzar, mientras otros corren y corren, desde la España que al final abrazarán y compartirán en sus negocios de mesa camilla.


Rentabilizar o visualizar lo que hace y representa CHA en Aragón a través de sus trabajos nos resulta muy complicado a todos nosotrxs. Por eso el diagnóstico de Trasobares me duele, pues él es una persona muy muy muy informada. CHA es una organización pequeña, sin artistas carísimos y muy profesionales de la comunicación y el arte de vender, y que se equivoca como todas pero que es de las que por su propio ADN se fustiga en cuanto hay una duda, un error, una zancadilla. Y ese "no tener" profesionales propios de la venta, hace que los que las voces importantes que nos rodean en nuestra sociedad, sean más insustituibles a la hora de ponernos en valor o de tirarnos por la borda.


Somos pues débiles por nuestra capacidad innata de asumir exclusivamente como propios todos los errores…, y como comunitarios y de todxs, los aciertos que se logran, que también son muchos aunque no sepamos explicarlos.


Insisto, que si yo creo que somos así, es porque queremos ser así. Tenemos capacidad enorme de aprender, pero también de seleccionar qué y de quien queremos aprender, y en quien fijarnos y a quien no mirar en sus trabajos de venta por fascículos de sus gestiones.


CHA es hoy lo que quiere Aragón que sea CHA. Y esto yo personalmente lo tengo clarísimamente admitido como un lema prioritario en mis trabajos políticos. 

En mis pequeños cargos políticos siempre ha trabajado mirando por la sociedad que me correspondía gestionar, pero también sabiéndome retirar cuando observaba que mi gestión no parecía la correcta. No estuve nunca para defenderme ni para vender mi labor. Y efectivamente esa es una de las debilidades tremendas de una organización política en este siglo XXI.


Yo, como miembro de CHA con algunas responsabilidades, efectivamente admito como dice Trasobares mi papel desdibujado y testimonial, pues en cuanto he visto una sombra de duda sobre lo interesante de mis horas de dedicación he abandonado, antes tal vez de lo que debería.


Cuando no se cobra nada, el precio que se recibe es la satisfacción de saber que sirves.


Y cuando la sociedad zaragozana entendió (o me pareció a mi entender) que debía desdibujarme, lo hice. Pero eso no quiere decir que no haya conocido absolutos torpes (adjetivo suave) a mi lado, en otros partidos (o incluso en el mío, siempre CHA el primero en todo lo negativo como ejemplo) que nunca quieren desdibujarse, tal vez porque no sepan hacer otra cosa que permanecer.

Aragón se merece otra cosa, Zaragoza necesita otra cosa, pero debemos de ser todxs lxs aragonesxs los que trabajemos por esa “otra cosa”. Y si se quiere que CHA esté descansando, el primero que lo entiende soy yo. Yo no soy testimonial por mi gusto, sino porque no me quieren dar otro papel lxs propixs aragonesxs. Sé que CHA tiene cuadros de personas válidas suficientes para cualquier tipo de gestión política en Aragón. Lo demostró en pocas horas cuando se le entregó una Consejería. Pero tienen que ser les aragoneses los que decidan quien quiere que levante este Aragón, efectivamente desdibujado.

Julio Puente