4.4.25
La Seo de Zaragoza, mostrando el entierro de Santo Dominguito de Val
Este relieve es del trascoro de La Seo de Zaragoza, mostrando el traslado del cuerpo del niño Santo Dominguito de Val. Hablamos de relieves realizados entre el siglo XVI y XVII en yeso duro y que se conservan muy bien.
En aquellos siglos se necesitaba la fotografía, aunque ya sabemos que no se había inventado. Así que los artistas del momento intentaban plasmar los momentos importantes en relieves o en cuadros.
Eso nos ha permitido con todas las licencias del mundo, hacernos una idea aproximada de aquellos años, de sus vestimentas y fiestas, de sus personajes o de sus historias. La Seo de Zaragoza, es uno de esos lugares imprescindibles de visitar si vienes a Zaragoza.
27.3.25
Los tres idiomas del Aragón prerrománico
Antes de adoptar el latín como lengua madre, en lo que es Aragón tuvimos otros idiomas conviviendo, idiomas prerromanos que tenían sus zonas de uso. En Aragón tuvimos una división que podemos observarla en el map, entre el Íbero, el Celtíbero y el Vascónico.
Este mapa es del Museo Etnográfico de Zaragoza. y podemos ver las zonas de influencia e incluso las zonas de mezcla de idiomas en el territorio. Es muy entendible pues, el actual estado de los idiomas en Aragón, si admitimos que venimos siempre de mezclas culturales.
Indulgencias por rezar a la Virgen del Pilar
Podría parecer una costumbre muy viejuna pero todavía algunas personas la utilizan, y hasta no hace demasiadas décadas, bien consumido el siglo XX, muchas personas llevaban en sus carteras o colgado del cuello, escapularios o estampas religiosas.
Normalmente la propia religión católica decía que rezarle a una de esas representaciones religiosas, a esas postales pequeñas o no, suponía ganar entre 100 y 200 días de indulgencia.
La indulgencia es un perdón a plazos. Casi todos se dice, iremos al Purgatorio, que es un lugar jodido pero no tanto como el Infierno. Una especie de Cárcel Temporal. Los calabozos sin fuego eterno.
Y los días de indulgencia que has ido recopilando a lo largo de tu vida te los restan de la condena del Purgatorio. Si rezas mucho, te liras de unos años de condena.
No hay Libro Sagrado en donde se expliquen las condenas que se recibirán, pero todo parece indicar que serían muy largas si existiera este modelo. Cada día de rezos a una estampita supone que te quiten medio año de condena. Rezando todos los días de un año te libras 150 años menos de estar en el Purgatorio.
No parece un modelo de Justicia muy correcto, aunque sea Divino. Esta estampita es de la Virgen del Pilar, antes de inventarse las medidas en tela de la Virgen, que no se llevan colgadas del cuello, sino atadas en la mano.
De momento no han dicho cuantas indulgencias supone llevarla, pero lo estarán estudiando pues hay largas filas para comprarla.
25.3.25
Sisenando, rey nombrado en Zaragoza
Zaragoza también ha sido ciudad en donde se han proclamado Reyes de la España histórica aunque nos e llamara España por aquellos años. El Rey Sisenando fue el rey de los visigodos en Hispania desde el año 631 hasta su muerte en el 636.
Sisenando es una figura importante en la historia visigoda, y llegó al poder tras derrocar a Suintila en el año 631. Contó con el apoyo del rey franco Dagoberto I, a quien se dice que pagó una gran suma de oro por su ayuda.
El evento más significativo asociado con el reinado de Sisenando fue la celebración del IV Concilio de Toledo en el año 633. Este concilio fue de gran importancia tanto para la Iglesia como para el reino visigodo. Se unificó la liturgia visigoda.
El reinado de Sisenando duró poco, solo cinco años. Después de su muerte en Toledo en el 636, le sucedió Chintila. Su figura es relevante para entender la historia del reino visigodo en la península ibérica durante el siglo VII, especialmente por su papel en el trascendental IV Concilio de Toledo, aunque estuvo pocos años de Rey.
Su familia pertenecía a la importante nobleza goda asentada en la provincia de Narbona o Septimania. Otros miembros de la misma fueron Sclua (muerto después de 638) y Pedro (muerto después de 633). Ambos ocupaban sendas sedes episcopales septimanas bastante antes del ascenso de su pariente al trono godo: el primero la de Narbona y el segundo la de Béziers. Por ello cabe suponer que el asiento principal del linaje se encontraba en las tierras de Sur de Francia
Hacia finales del 630 la oposición entre godos generó una rebelión abierta en Septimania bajo el liderazgo de Sisenando, tal vez duque de esa provincia. Con el apoyo militar (comprado o alquilado) del rey merovingio Dagoberto I de Neustria, el ejército septimano de Sisenando entró con facilidad en tierras hispánicas, sumando en su avance a numerosos soldados de sus zonas conquistadas, incluido el propio hermano de Suintila, Geila.
Cuando los rebeldes alcanzaron Zaragoza al mando de Sisenando, el propio Suintila y sus más allegados se entregaron sin combatir, ante el abandono de sus propias tropas. El 26 de marzo del 631 era reconocido como rey Sisenando en Zaragoza, como ya hemos comentado, delante de sus tropas victoriosas.
No se tienen datos sobre los últimos años del reinado de Sisenando, pero no debió estar mucho tiempo en Zaragoza. El Rey Sisenando se mantuvo dentro de los límites marcados por la potente aristocracia laica y eclesiástica que le apoyaba, la misma que en diciembre del 633 le había legitimado. De esta forma logró morir en paz y por causas naturales el 12 de marzo del 636 en Toledo.
La Universidad de Zaragoza conserva el cuadro que vemos arriba, hecho por Bernardino Montañés de un teórico rey Sisenando, pintado en el año 1856 y propiedad del Museo del Prado.
21.3.25
La Zaragoza de 1983. Kasan y Actur
Estas dos imágenes aéreas de la ciudad de Zaragoza son del año 1983, no hace tanto. Vemos en ellas el crecimiento actual, pues observamos huecos que hoy ya están totalmente cubiertos por bloques de viviendas.
En estos 40 años Zaragoza ha cambiado mucho, y para bien. El crecimiento se la sentado muy bien pues ha ido cerrando huecos.
La gran duda es pensar cómo le han afectado estos 40 años a los barrios que en ese momento estaban ya perfectamente constituidos. ¿Han envejecido bien o mal? Pues aquí sí que depende de cada uno de ellos.
Los barrios más populares, en estos últimos 40 años y en muchos casos por dejadez urbana o por una planificación equivocada, han envejecido mal. Y ahora algunos de ellos empiezan a necesitar actuaciones urgentes.
19.3.25
Aragoneses en la Historia. Francisco de Goya
En 1904, Ricardo Muther, un destacado historiador de arte alemán, escribió una monografía dedicada a Francisco de Goya, el genio aragonés cuyas pinceladas habían trascendido fronteras y épocas. Muther, conocido por su visión panorámica del arte mundial, se sumergió en la vida y obra de Goya, analizando sus formas, su técnica y el contexto histórico que lo rodeaba.
"El arte de Goya es el reflejo de una España convulsa, de una sociedad en transición, de una época de luces y sombras", escribió Muther en el inicio de su obra. Y no le faltaba razón. Goya vivió en una España marcada por la Inquisición, las guerras napoleónicas y la lucha entre tradición y modernidad. ¿Cómo no iba a influir todo ello en su obra?
Muther fue uno de los historiadores de arte alemanes más influyentes de su tiempo, aunque su estilo directo y apasionado lo hizo más popular entre el público general que entre la élite académica. Su obra sobre Goya es un testimonio de su capacidad para conectar el arte con la historia, para entender cómo las circunstancias sociales y políticas moldean la creatividad de un artista.
La pregunta que Muther nos invita a reflexionar es sencilla pero profunda:
¿Cómo influyó la época vivida por Goya, en su obra total?
¿Hubiera sido muy diferente la obra de Goya si la España que conoció hubiera sido distinta?
La respuesta es un viaje a través de esa España del siglo XVIII y principios del XIX, una nación que oscilaba entre la grandeza imperial y la decadencia, entre la Ilustración y el oscurantismo.
Goya fue testigo de la Revolución Francesa, de la invasión napoleónica, de la represión fernandina. Y todo ello se refleja en su obra, desde los retratos de la corte hasta las pinturas negras, desde los grabados de "Los Caprichos" hasta "Los Desastres de la Guerra".
Goya no fue un mero espectador de su época, sino un cronista incisivo, un crítico mordaz, un visionario que supo captar la esencia de la condición humana en tiempos turbulentos, un fotógrafo sin cámara de sus tiempos.
Su obra es un testimonio de la capacidad del arte para trascender las circunstancias, para conectar con el espectador a través del tiempo y el espacio. En definitiva, la obra de Goya no se entiende sin su contexto histórico. Muther lo comprendió así, y su monografía es una invitación a explorar la relación entre el arte y la vida, entre la creatividad y la historia.
La pared mudejar de La Seo de Zaragoza ¿Era pared exterior o interior?
Constantin Ernst Carl James Uhd fue un profesor y arquitecto alemán que visitó Zaragoza en el año 1892, y en donde fotografió esta imagen de la zona trasera de la catedral La Seo, con su pared mudejar sin restaurar.
La vemos como estaba en aquel año, como es lógico, y se observan cambios importantes con la actualidad ya reformada. Y surge una nueva teoría desde hace ya unos años. Esta pared… ¿es mudejar o es árabe?
16.3.25
El precio de poder vender en Zaragoza, frutas y verduras
En los años pasados, en los siglos pasados sobre todo, en los puentes de todas las ciudades y en las puertas de las murallas, se cobraba por entrar si se llevaban mercancías. Era una forma de pagar impuestos, que más o menos es como el actual IVA pero en antiguo.
En otra entrada ya os hablaré del siglo XIX y de los precios que se pagaban por entrar en las ciudades a vender. En este caso este recibo era por entrar a Zaragoza desde el Puente de Piedra.
Este billete o recibo, que en la actualidad se pagan también en los Rastros de muchas ciudades y que cobran los ayuntamientos por vender, este que vemos arriba es del año 1796. Finales del siglo XVIII y para poder vender en Zaragoza, en concreto en la plaza de San Felipe y poder ofrecer en el puesto frutas y verduras u hortalizas.
Lo pagaría un agricultor de las afueras de Zaragoza, del Rabal y alrededores, para vender su producción en la ciudad, un tal Manuel Ximenez. Lo cobraban en nombre de la ciudad el alcalde y los concejales, entonces llamados Corregidores y Regidores.
A los pocos años de este recibo, y si eran productos al por mayor, es decir productos en gran cantidad, se pagaba por kilos y según el producto que se traía a la ciudad.
A mitad del siglo XIX, por una arroba de azúcar, de almendras o de arroz se pagaba como tarifa de entrada a la ciudad un real de vellón, que eran unos 25 céntimos de aquellas pesetas.
Puente de Piedra de Zaragoza, año 1900
Esta imagen de una calidad regular es del Puente de Piedra de Zaragoza, del año 1900. Al fondo vemos los inicios del Arrabal o Rabal y del barrio Jesús. Como se puede observar en la imagen, los cambios son importantes en este poco más de un siglo.
Por cierto, se observan los leones al inicio del puente, que entonces presidían la entrada al mismo, diferentes a los actuales, pero ya entonces había unos leones despidiendo a los viajeros.
Los carros aparcados en la zona de entrada al puente, posiblemente serían aguadores.
15.3.25
Palacio de los Condes de Morata en Zaragoza
Justo en donde comienza el Coso Alto de Zaragoza, don Pedro Martínez de Luna y Urrea, primer conde de Morata y virrey de Aragón, nombrado por el Rey Carlos V en el año 1539, poseía unas casas y terrenos en lo que eran casi las "afueras" de aquella ciudad que quería crecer fuera de sus murallas.
Este palacio de los Condes de Morata, palacio de los Luna, palacio de los Gigantes, palacio Real o palacio de la Audiencia fue declarado Monumento Nacional el 3 de junio de 1931 y Bien de Interés cultural en el año 2002. Pero volvamos a la historia más vieja.
El palacio se concluyó en 1560, siendo inaugurado en 1570 y ya fallecido don PedroMartínez de Luna, por su hijo Miguel, segundo conde de Morata. Habían pasado 19 años desde que se había logrado la licencia de obras.
El palacio en el siglo XVII-XVIII pasó por herencia a doña María Antonia Ximénez de Urrea y Fernández de Heredia, marquesa de Vilueña, de la casa de Aranda y Luna, casada con don Guillén Manuel de Rocafull, V conde de Peralada; quien, al morir su esposa en 1715, lo heredó.
En este mismo palacio fue proclamado el 25 de mayo de 1808 Gobernador de Zaragoza y Capitán General de Aragón don José Rebolledo de Palafox y Melcí, integrante de una de las familias más importantes de Aragón, los marqueses de Lazán y Cañizar. En aquellos años la Audiencia de Zaragoza estaba en la plaza de La Seo, hasta que se incendió en Los sitios y se tuve que trasladar esa Audicencia al palacio de los duques de Villahermosa, en la calle Predicadores.
Tras la ocupación francesa de Zaragoza el edificio fue utilizado por el mariscal Jean Lannes como residencia y Jefatura Militar. En 1814 y ya con Zaragoza libre de franceses el Rey Fernando VII restauró el Tribunal de la Inquisición, y ese mismo años se volvió a utilizar como Audiencia el palacio de los condes de Morata. Algo que por cierto no gustó nada a los mandos militares de Aragón.
Lo más conocido de este palacio es sin duda la portada en arco de medio punto, flanqueada por los llamados comúnmente como "Los gigantes de la Audiencia", esculpidos por el escultor y cantero de origen francés Guillaume Brimbez en 1552. Ambos llevan unas grandes mazas y su significado no está del todo claro.
Podrían ser Hércules, a la derecha; y Teseo, a la izquierda; o Hércules y Gerión, monstruo con el que luchó Hércules. Estas dos esculturas llevaban sobre sus cabezas hasta la reforma de 1863 unas plumas en la cabeza que se quitaron en aquella reforma, lo que nos llevaría a pensar que tal vez sean simples soldados monstruosos y salvajes. Era normal en aquellos años poner a figuras simbólicas que custodiaran las entradas a iglesias y palacios, como para dar respeto.
Las cabezas que vemos en las zonas altas en relieve, cerca del arco de entrada, pueden ser personajes de la Antigüedad (podrían ser Julio César o Tiberio Claudio Pompeiano, a la izquierda; y el emperador Cómodo, a la derecha).
Datos de Los Amantes de Teruel
Dentro de la dificultad que entraña hablar de Los Amantes de Teruel sin faltar al respeto a nadie, ni a Aragón, Teruel o a las propias personas que representan esos cuerpos reales y que están depositados en Teruel, dar algo de información siempre es válido.
Hay voces que hablan de que Los Amantes de Teruel es una adaptación de un cuento del Decamerón de Boccaccio, que se llamaba "Girólamo y Salvestra" escrito sobre 1351. Y aunque la primera nota del suceso de Teruel se publicó en 1577 escrita por Bartolomé Villalba, se sabe que esta leyenda es anterior, aunque sin fecha clara.
La Leyenda de Los Amantes de Teruel no hubiera aguantado en el tiempo sin las momias de dos jóvenes que se encontraron enterrados juntos en el año 1553 en la iglesia de San Pedro de Teruel. ¿Dos jóvenes de edad similar enterrados dentro de una iglesia muy importante de Teruel? Tenían que ser importantes.
Estos cuerpos momificados permanecieron a la vista hasta el año 1902 en que tras un funeral oficial y público, se dejaron cerrados definitivamente, en la capilla del Sepulcro.
La leyenda habla de 1217 como el año en el que se produjo el hecho de Los Amantes de Teruel, pero estas momias analizadas con Carbono14 se han datado como restos del siglo XIV, un siglo después.
Como es lógico no voy a opinar al respecto, son datos menores con la realidad que se vive en Teruel. La historia que se cuenta es mucho más grande que la leyenda, por lo que representa de amor, sea una historia literaria o real.
Boccaccio bien pudo conocer la Leyenda de estos amantes, y escribir posteriormente su relato literario. Escrito en el 1351, que sí, es el siglo XIV, el mismo en el que datan los restos que se conservan en Teruel.
Farmacias históricas de Zaragoza
Era 1893 cuando se publicaban estos anuncios de farmacias zaragozanas en revistas de la época. Limonadas purgantes en polvo de Armisén o emulsiones Faci, de aceite de hígado de bacalao con añadidos.
En el primer caso era para hacer purgas y salía cada purga a 1 céntimo. ¿Quien no se haría una purga en buenas condiciones, por solo un céntimo?
Y en el segundo caso eras unas emulsiones de hígado de bacalao con hipofosfitos de cal y sosa, que por los mismos 6 reales te dejaba como nuevo.
Esta misma emulsión se sigue vendiendo en algunos países con hipofosfitos de sodio y con benzoato de sodio. Se usaba o se usan como reconstituyente.
Puerta Sancho de Zaragoza. Batería de la Guerra de la Independencia
Con un dibujo de Juan Gálvez y grabado por Fernando Brambila, esta obra nos muestra la batería defensiva de la zona de Puerta de Sancho de Zaragoza en la guerra de la Independencia. Se realizó en el año 1812, muy pocos años después de la batalla.
Es una de las 36 obras que con el nombre de Ruinas de Zaragoza se hicieron al aguafuerte y aguatinta en un tamaño ligeramente más pequeño que un A3.
27.2.25
Zaragoza en un grabado de 1778
El madrileño Juan Fernando Palomino hizo esta Vista Oriental de Zaragoza en un grabado calcográfico pequeño, de 17,5 centímetros de anchura, en el año 1778. No está reconocido como un buen grabador y dibujante, pero algunas de sus obras son conocidas y reconocidas.
Fue el primer director de grabado de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid.
24.2.25
La Saraqusta vista desde el aire
Zaragoza fue en su historia una ciudad importante bajo los visigodos, antes de ser conquistada en el siglo VIII por el Califato Omeya, donde se conoció como Saraqusta. Sirvió como capital regional de la Marca Superior (al-Thaghr Al-a’la) de Al-Andalus.
Después de la caída del Califato de Córdoba, Saraqusta se convirtió en la capital de un principado independiente, la Taifa de Saraqusta (partido o facción), donde alcanzó su cenit bajo el reinado de Al-Muqtadir, Al-Mutaman y Al-Mustain II de la dinastía Banu-Hud. La ciudad fue conquistada más tarde a finales del siglo XI por los almorávides antes de caer en manos de los cristianos en 1118.
La organización de aquella ciudad hoy Zaragoza, en forma de cuadrícula, fue un uso lógico del plano de la ciudad que hizo la colonia romana en su fundación, y que se mantuvo después de la conquista musulmana de la ciudad.
Este excelente dibujo a modo de plano aéreo de Saraqusta sería del año 1118, desde al-Jazira (es una interpretación de J. Peña-Gonzalvo. Modelo 3D de L. Agustín-Hernández y A. Fernández-Morales desde la Universidad de Zaragoza).
Esta ciudad con más de 50.000 habitantes era según el historiador George T. Beech,“una gran ciudad de grandes palacios y altas torres”, según la describió un trovador occitano que la visitó a principios del siglo XII, una “nueva capital intelectual”, cuyo ambiente lo propició “la fama de sus investigadores, la abundancia y riqueza bibliográfica de sus numerosas bibliotecas, su ubicación en la frontera con Europa Occidental y el ambiente propicio para la indagación, la experimentación y la actividad creativa”.
22.2.25
Palacio de los Marqueses de Ayerbe en Zaragoza
Esta es una clásica imagen de la trasera de El Pilar de Zaragoza del año 1910. A la izquierda podemos ver el llamado Palacio de los Ayerbe, una casa señorial que estaba en el espacio del actual Ayuntamiento. Carros, tartanas, zaragozanos de hace un siglo, casi abuelos o bisabuelos nuestros.
Era uno de los casi 200 edificios desaparecidos de Zaragoza en los dos últimos siglos, este en concreto en la primera mitad del siglo XX. Y fue el palacio de los Marqueses de Ayerbe, un espectacular edificio renacentista situado a orillas del Ebro, en una zona donde se habían concentrado los principales edificios de la capital del Reino.
El palacio de los Marqueses de Ayerbe se construyó en el siglo XVI por el marqués de Lierta, aunque el edificio pasó a manos de los marqueses de Ayerbe cuando el marquesado de Lierta se incorporó al de Ayerbe en 1767 al contraer matrimonio entre ellos.
El edificio fue famoso en el siglo XIX por acoger las más importantes fiestas de sociedad de la Zaragoza de la época, alojando en varios ocasiones a los reyes de España. Las fiestas más deslumbrantes fueron las que se celebran durante la visita de la Reina María Cristina en 1888.
El patio interior del edificio, de grandes proporciones, estaba rodeado de columnas de piedra que servían para apoyar la galería que recorría todo el edificio en su interior. En el centro del patio había un estanque cerrado en piedra. En el interior del Palacio había una espectacular biblioteca, y decenas de obras de arte, además de un rico mobiliario.
Cuando cayó en pobreza se dividió en viviendas y luego parte de este palacio fue un colegio religioso. No está de más recordar que para construir la plaza del Pilar actual, de las más grandes del mundo, fueron derribados un total de 225 inmuebles muchos de ellos importantes, construidos en su mayor parte en los siglos XVI y XVII.
21.2.25
La Cruz del Coso en Zaragoza. Historia y detalles
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Sillería del coro de El Pilar en donde vemos el monumento |
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A la derecha, ruinas de la Cruz del Coso tras los bombadeos de los franceses en la Guerra de la Independencia |
20.2.25
Autonomía Plena para Aragón, pegatina de 1977
Aragón comenzó muy pronto a solicitar autonomía plena en los primeros años de la Transición española. No hubo éxito por culpa de las derechas aragonesas que no permitieron que Aragón trabajara junto a Galicia, Andalucía, País Vasco o Cataluña, que entraron por el artículo 151.
Esta pegatina es del año 1977 y se reclamaba ya por entonces la Autonomía Plena para Aragón, en las calles y en los partidos políticos, sindicatos o Asociaciones de todo tipo. Pero había políticos aragoneses miando de reojo a Madrid, y nos quedamos anclados en el artículo 145.
Jaime I el Conquistador, paseando por Zaragoza
Este es un dibujo publicado en el año 1872 en la revista La Ilustración Española y Americana en donde se refleja el posible paseo o cabalgata triunfal de Jaime I el Conquistador al entrar en Zaragoza y paseando por delante de la iglesia de La Magdalena.
Estamos seguros que en el siglo XIII esta zona de Zaragoza no estaba como la vemos en la ilustración, pero el dibujo nos indica que a veces hay que inventarse lo que no se conoce.
Norte de Aragón en el siglo XV. Mapa de Jacobo Angelo
Esto que vemos es una sección de una mapa de España de finales del siglo XV. De una edición de la Cosmographia de Ptolomeo impreso por Lienhart Holle en el año 1482. Un atlas traducido por Jacobo Angelo y que curiosamente y aunque parezca lo contrario, está considerado moderno por la época en la que se hizo.
La imagen nos muestra la zona del norte de Aragón remarcado en verde la que se indica ciudad de Zaragoza, no bien colocada pero es lo de menos, y todos los nombres de las localidades tal y como se conocían en aquellos años. Sí destacan los Pirineos y el río Ebro. Alrededor de Zaragoza podemos ver enseguida Lérida o Calatayud.
19.2.25
Peluquería en la Zaragoza de hace 150 años
De la Plaza de España de Zaragoza, entonces llamada Plaza de la Constitución, hemos visto muchas imágenes. Esta es de 1880, hace casi 150 años. Pero la traigo por la peluquería que hacía esquina en donde hoy se entra al Banco de España. Curiosidades de aquella Zaragoza con una peluquería tan céntrica.
El hecho de que Zaragoza aparezca vacía es por el sistema de grandes exposiciones que había que utilizar para las fotografías. Lo estático salía bien, y los objetos que se movían daba la sensación de que no existían.
18.2.25
Arcos zaragozanos sobre una puerta cerrada
A veces juego a presentar imágenes de Zaragoza ue creo que no son muy vistas, muy reconocidas pues aunque las hayamos visto, no se nos quedan en la retina. Un juego más.
Este arco está sobre una puerta por la que yo entré con 10 años recién cumplido para hacer una prueba de voz, para ver si cantaba bien y ser admitido en un coro escuela. No pasé la prueba, pues efectivamente siempre he cantado muy mal.
Pero para los niños pobres era una manera de poder estudiar el bachiller sin pagar la escuela privada, pues entonces las escuelas superiores públicas eran muy duras para poder estudiar de forma casi gratis los estudios superiores.
¿Dónde están estas figuras, sobre una puerta zaragozana, en el interior de un edificio muy importante para Zaragoza?
San Jacinto y Zaragoza. Dominicos e historias
No es una buena imagen la que vemos arriba, pero es curiosa. El cuadro está conservado en La Seo de Zaragoza, en la zona del Museo de Tapices, en la Sala Capitular. Es un cuadro bastante alejado y al que no es posible acercarse, y se nota en la calidad de la fotografía.
Vemos a San Jacinto adorando a la Virgen del Pilar. Pero hay un detalle curioso. La Virgen no está mirando de frente, ni tampoco al Niño Jesús, mira a un lateral. Mirando a los ángeles, al cielo, sin mirar tampoco a San Jacinto. No sé ni el autor de la obra ni el siglo en el que está realizado el cuadro.
En 1595 se celebraron en Zaragoza unas importantes fiestas primaverales en honor del religioso dominico San Jacinto de Polonia canonizado por Clemente VIII un año antes. Entre otros actos los dominicos convocaron un certamen de poesía con siete secciones, diferentes temas y tipo de composiciones. A él concurrió Miguel de Cervantes y ganó el primer premio de la segunda sección.
El convento dominico en Zaragoza fue fundado por Jaime I a mediados del siglo XIII y llegó a formar un notable conjunto arquitectónico, destacando los espacios nobles como la iglesia, el refectorio y los dormitorios; en él convento se reunieron varias veces las Cortes de Aragón.
Hoy solo queda el refectorio, en la zona trasera de la Casa Amparo de Zaragoza, pues casi fue destruido en su totalidad todos los edificios en los Sitios de Zaragoza.
17.2.25
Zaragoza y su Arte Urbano perdido
Sobre el sentido del grafiti hay mucho que hablar, somos a veces un poco mojigatos y metemos a toda pintura urbana en el mismo cajón. Y no, no todo lo que se hace en los muros debe ser válido, pero tampoco todo debe ser tenido como algo sin importancia.
Esta es una fachada de un edificio antiguo de Zaragoza, de su zona más céntrica. ya no existe. al poco tiempo de hacer esta intervención se derribó el edificio, y ahora es un solar.
No sé los motivos exactos que llevaron a tener que derriba el inmueble, hoy es algo vacío, en este momento era una fachada con una intervención artística, guste o no guste este tipo de Arte Urbano.
Sabemos que los grafitis, mejores o peores, son Arte Efímero, pero admitirlo no deja de ser algo penoso. Hoy un solar vacío no ha mejorado esta intervención.
El mural lo hizo el artista SatOne en el año 2012.
13.2.25
La Quinta Julieta, cuando era una quinta de recreo de alto nivel
Los más mayores de Zaragoza conocemos a la Quinta Julieta por sus connotaciones problemáticas en unos años en los que la zona fue ocupada por familias sin recursos, y aquello se convirtió en un ghetto complicado.
Pero hubo años a principios del siglo XX en que aquella zona era un espacio junto al Canal Imperial para pasar los veranos, o incluso todo el año menos los inviernos, unas quintas de recreo y de fiestas, para la clase alta zaragozana.
Unos espacios verdes, con agua cerca, con naturaleza y con fiestas de todo tipo. Cosas de la historia. Y la llamada Quinta Julieta lideraba la zona.
5.2.25
Los diferentes barrios de Zaragoza, dentro de sus Cuarteles en el siglo XIX
En el Cuartel del Pilar estaban los barrios del Mesón del Obispo, de las Botigas Hondas, de San Gil, de Azoque y Carmen, de la Torre Nueva, de Contamina y de la Sombrerería.
En el Cuartel de La Seo estaban los barrios de la Cuchillería, de los Señales (es masculino), de San Andrés, de los Graneros, de San Lorenzo, de la Magdalena, del Sepulcro o Boterón y del Arrabal.
En el Cuartel de San Pablo estaban los barrios de San Pablo, el del Mercado, el de Santo Domingo, el de San Blas, el de los Escolapios, el de Barriocurto, el de San Ildefonso, el de la Victoria y el del Portillo.
En el Cuartel de San Miguel estaban los barrios de Santa Catalina, de las Urreas, de las Piedras del Coso, de la Puerta Quemada, de las Mónicas, de San Agustín y de las Tenerías.
Todavía en los años 50 del siglo XX existía gran rivalidad entre los jóvenes de distintos cuarteles, por dominar sus teritorios sobre todo, con incidencias violentas por ejemplo entre Sepulcro y Tenerías. E incluso entre barrios de los mismos cuarteles con peleas tumultuosas de decenas de personas entre Sepulcro y La Magdalena-Palafox.
Hay que entender que en aquellos años no había televisión, discotecas o bares para jóvenes, ni política; y los jóvenes tenían que desfogar sus ansias de alguna forma.
Algunas peleas con tirachinas e incluso escopetas de perdigón en aquellos años 50, eran disueltas por la policía que venía a caballo a poner concierto con sus largas porras que lanzaban al aire desde sus caballerías.
2.2.25
La acequia Pontarrón de Zaragoza
Hablábamos en la anterior entrada, que el Cine Alhambra de Zaragoza, en el hoy céntrico Paseo de la Independencia —y en donde hoy existe un Bingo en el mismo espacio en donde tras el Cine Alhambra estuvo el Cine Avenida—, se construyó sobre unos terrenos de huerta por donde pasaba la acequia llamada de Pontarrón.
Entonces Zaragoza necesitaba mucho el agua de acequia, para regar las huertas y campos de labor que rodeaban la ciudad, pero también para abastecer de agua de hogar, pues no había en las casas agua corriente. Estamos hablando de principios del siglo XX o de antes.
La acequia de Pontarrón era un ramal de la acequia Romareda, la que da nombre al campo de fútbol, y era una pequeña acequia que cruzaba todo la actual Zaragoza hasta los terrenos de las huertas de Santa Engracia. Hasta 1920 no se organizó el agua corriente en los hogares, poco a poco y según poder económico de las viviendas.
Esta misma acequia era la que llevaba el agua hasta la fuente de la actual Plaza España, en donde era recogida por aguadores en cubas y caballerías, para venderla por los hogares que la pudieran pagar. Según fue creciendo toda esta zona la acequia se entubó para poder pasar por debajo de las calles. Se puede ver en la imagen los recorridos de estas conducciones de agua.
Esta acequia era la que poco a poco fue trasladando el agua potable a los diversos barrios de la margen derecha del Ebro, y la que sobraba se volvía al Huerva. En algunos casos como en Almozara o San Pablo, el abastecimiento se hacía desde la acequia que pasaba cerca de la Aljafería.
Con estas aguas también se daba servicio de Baños Públicos con agua fría y caliente, siendo los más conocidos los que había en esa misma zona del Paseo de Independencia, y eran considerados de los mejores de España por su tamaño y el grado de calor que lograban en sus aguas calientes con el sistema de calderas que habían instalado. El arquitecto de aquellos baños fue José Yarza y se inauguraron en 1915.
Los clientes como es fácil de entender era de clase media a clase alta, incluso en muchos casos de familias que sí tenían ya bañeras en sus casas. Pero se iba a relacionarse con otros hombres, pues en todos los casos, los clientes eran hombres, sobre todo en los días laborales.
Nota.: La imagen que vemos es del libro "Zaragoza, dos milenios de agua" del autor Carlos Blázquez, un excelente libro para quien le interesa conocer la historia de Zaragoza.
1.2.25
Edificio de la Diputación General del Reino de Aragón
Poblaciones de alrededores a Zaragoza, en el año 1752
Curiosamente algunos lugares parecen tener hoy mucha menos importancia que antaño y otras en aquellos siglos no parecían existir.
Y además otras han cambiado ligeramente su nombre como “Cugullada” por Cogullada. Farletillo por Farlete, Nuestra Señora de Zaragoza la Vieja que hoy es simplemente una ermita parecía existir como población estable mientras que La Cartuja parece ser en aquellos años solo el Monasterio de La Concepción sin población aledaña.
Inicios del Cine Alhambra de Zaragoza
Cuando comenzaba el siglo XX, en el año 1910, en Zaragoza solo había un cine, el Cine Ena Victoria, de estilo modernista en el Coso número 50 con una recargada decoración, y cuyo lema había sido “Moralidad y confort”. La propia ciudad entendía que debía ampliar sus locales de proyección cinematográfica y algunos empresarios se unieron para crear una empresa que diera forma al que luego fue el Cine Alhambra.
Ubicado en el paseo Independencia nº 26, este Cine Alhambra se inauguró un 6 de Octubre de 1911 de forma privada, siendo clausurado definitivamente en agosto de 1965. Dos años más tarde el local fue derruido y sobre su solar se construyó totalmente nuevo el Cine Avenida.
El Cine Alhambra tenía al principio un aforo de 850 localidades que fue rebajando para dar más comodidad a los espectadores hasta quedar en 570 localidades a partir del año 1945. Los arquitectos fueron Féliz Navarro y Miguel Angel Navarro, construido con estilo neoárabe y neomudejar.
En el Cine Alhambra se hicieron varias reformas: En agosto de 1912, con la terminación de las obras que habían quedado pendientes en 1911 y con la instalación de un sistema sonoro Chronophone. En septiembre de 1915 se modificaron las localidades y el escenario, para convertirlo también en teatro plenamente funcional para aquellos años, pues ya el negocio no estaba funcionando muy bien.
En 1928 rehabilitaron el cine después de unos años cerrado, siendo en ese tiempo su uso como almacén. En esta ocasión el arquitecto fue Regino Borobio. En 1930 instalaron el equipo sonoro Wester Electric. En 1934 reformaron el acceso desde el Paseo Independencia y en 1947 volvieron a reformar el mismo acceso.
Los primeros propietarios hasta 1910 fueron Vicente Penella que era veterinario y Rafael Pi que también lo era pero trabajaba en el Ayuntamiento en esa misma función laboral.
El día 7 de octubre de 1911 se abrió de manera pública el Cine Alhambra que tenía una cafetería que se abrió dos días después, y en donde se servía café a 15 céntimos y chocolate con bollo a 30 céntimos en los primeros meses de apertura. Su decoración se basaba en intentar reflejar un enorme patio de la Granada árabe, similar a lo que podría ser la Alhambra de Granada.
Las primeras filas eran bancos corridos para unos 500 espectadores y después venían las butacas de más precio para otras 200 personas. Las dos primeras películas fueron "El último de los Fontugnao" y "Glio y Tilete". Pero no solo era una sala para cine sino también para espectáculo de variedades o líricos.
30.1.25
El final de Zaragoza en el año 1897
Vemos aquí en dos trozos lo que era la Plaza de Aragón actual, entonces Plaza de Pignatelli con su escultura en el centro, en una fotografía del año 1897. Sigue existiendo en este año, en esta fotografía, la Puerta de Santa Engracia, la última que hubo en ese lugar, y que cerraba Zaragoza hacia sus afueras, entonces Zaragoza se acababa en lo que hoy es ya la Gran Vía o Zona de Paseo Sagasta o El Corte Inglés.