23.6.12

Detalles de Salduie, los inicios de la actual Zaragoza


Los primeros pobladores de la actual Zaragoza debieron vivir por nuestra ciudad desde hace más de 3.500 años aunque datos con seguridad de nuestra Zaragoza no tengamos anteriores al principio de la era cristiana. Si que hay indicios por excavaciones, de que en el final de la Era del Bronce, como unos 1.200 años antes del comienzo de nuestra era, ya había algún asentamiento en la zona que se indica en la imagen en verde que después se convirtió en la ciudad íbera de Salduie.
Aprovecharon un ligero montículo de unos 8 metros de altura sobre el nivel del río Ebro, en la actual zona detrás de La Seo, hacia la Magdalena y Tenerías hasta la desembocadura del río Huerva para asentarse como defensa ante riadas, pero aprovechando el beneficio del agua potable y de un terreno que podían defender desde su ligera altura sobre el entorno. Zona más al este de la que con posterioridad emplearon para asentarse los romanos que llegaron a Zaragoza a formar la colonia César Augusta.
Eran casas de adobe con una base de piedra, hogares rectangulares de unos 12/15 metros cuadrados con una sola habitación, suelos de grava pisada y plana para habitar sobre ella y unos postes de madera sobre las bases de los muros de piedra, que servían para construir sobre ellos las paredes de barro y una techumbre de ramas y arbustos para librarse de las inclemencias del tiempo, de las lluvias y los calores.
En su interior cocinaban y molían cereales, trabajaban la ganadería de ovejas, cabras y vacas, empleaban la lana, el cuero y la leche y se intentaban defender con una pequeña muralla que rodeaba todo el poblado que creemos ocupaba en un principio la zona de la calle Sepulcro, Palafox y Boterón, ampliándose en su desarrollo hasta la calle de D. Jaime por el oeste, la calle Mayor por el sur y la orillas del Ebro por el norte y la Huerva por el este. Pero sin acercarse mucho a los cauces de los ríos, pues ya conocían sus tremendas fuerzas en épocas de riadas.
Dejamos la imagen de una moneda de “as” de cobre, que representaba la décima parte de un denario que era de plata. Y una imagen con la posible situación de la Zaragoza ibera, de la Salduie, en verde el primitivo emplazamiento y en rojo la posible ampliación del asentamiento íbero hasta la llegada de los romanos. En color crema la César Augusta, que se cree no destrozó la ciudad ya asentada como Salduie sino que la asoció junto a sus habitantes al nuevo asentamiento romano.