Ante el nuevo curso político se abren en Aragón innumerables
incógnitas, numerosas variables que hacen imposible predecir cómo llegaremos al
mayo del 2015, en qué posición se encontrará cada uno de los jugadores
políticos del hoy 1 de septiembre. Van a ser 8 meses apasionantes para los
pocos que quedamos en la política con el buen sabor de aprender y observar.
Aragón será uno de los espectadores importantes pues tiene
dos variables muy interesantes. Tenemos la única gran ciudad gobernada por un
socialista. Disponemos de un partido añadido que representa el aragonesismo de
izquierdas, que es el espacio ideológico donde se van a jugar los futuros
cambios. Si algo cambiará en España durante estos 8 meses es en el espacio de
la izquierda, hoy mareado, casi sin rumbo, cojo de ideas y programas, sin
poder.
Aragón va a tener que tomar decisiones políticas propias que
pueden marcar fracasos o éxitos a varias opciones políticas. CHA y el PAR van a
ser en mayo las dos opciones aragonesistas, de izquierdas y de derechas, que
pueden hundirse o reflotar entre un marasmo de posibilidades. ¿Qué harán cada
una de ellas?