1.12.16

Aragón necesita más respeto e inversiones

Al pasar por el Museo de Lérida, recordé el litigio de Sijena y las medidas correctivas solicitadas a un juzgado de Aragón (parece ahora ir más en serio), en un intento de recuperar esos bienes ante la burla continua de la Generalidad de Cataluña.

En mi pensamiento flotó como aragonés un sentimiento de frustración por nuestro poco peso, en un estado desigual donde prima el número de votantes para que te tomen en serio. De retorno a la capital del Ebro, quizás fuese por mi cabreo e indignación, el caso es que sin quererlo tomé la Nacional II.

Ese sentimiento de burla rondó por mi cabeza, pero se iba haciendo mayor a cada kilómetro de mi recorrido durante el tiempo que permanecí en esa patética carretera. No pasaba por esta Nacional hacía muchos años. La recordaba sin tantas largas colas de tráfico. Ahora es un constante ir y venir de camiones sin un solo tercer carril en esos 100 Kilómetros de recorrido.

El caso es que este pobre despistado se vió en esta saturada vía jugándose la vida, intentando un adelantamiento cuando era posible, para no eternizar el tiempo de llegada. Pero si uno se juega el pellejo en una carretera  que soporta el mayor tráfico de transporte del nordeste del estado, donde en su día hubo vida, ahora se suma un paisaje desolador. 

Fruto de esa dejadez de décadas: gasolineras, hoteles, restaurantes o paradores abandonados se encuentran en la más estricta ruina. En estos últimos años en esta España de las desigualdades, grandes inversiones en infraestructuras viales se han hecho y hacen. Aquí en Aragón, no.

Este abandono es extensible a la Nacional 232 convertida en un auténtico tanatorio, paso obligado de mayor tráfico del estado, todo sigue igual, si no peor. Bien hace el Presidente de CHA y actual consejero de Vertebración en el Gobierno de Aragón, en plantar cara a la Administración Central, y de una vez por todas que se dejen de promesas, que aquí el dolor por la pérdida de vidas no es menos que en otras latitudes

Daniel Gallardo Marin   

Pontoneros y las viviendas de Las Fuentes, paralizados

El Gobierno municipal de la ciudad de Zaragoza (ZeC) y el Grupo del PSOE en el Ayuntamiento volvieron al desencuentro muy habitual en esta legislatura. El problema de ayer, por la licitación de dos proyectos históricos, muy demandados y que llegaban con la marca del PSOE por haber nacido bajo el mandato socialista. La rehabilitación del viejo cuartel de Pontoneros para reconvertirlo en 61 pisos sociales y las 80 viviendas tuteladas de la calle María de Aragón con Fray Luis Urbano, en el barrio de Las Fuentes.

ZeC los paralizó nada más entrar en el Gobierno, en el año 2015, los modificó y abarató, y cuando solo faltaba buscar adjudicatario para las obras, los votos en contra del PSOE, del PP y de Ciudadanos (C’s) acabaron mandándolo al cajón de nuevo, en el consejo de Zaragoza Vivienda.

El PSOE lo rechazó porque no se les había entregado un estudio de viabilidad que justifique ambos proyectos. El responsable de Vivienda del Gobierno de Zaragoza en Común (ZeC), Pablo Híjar, lamentó el rechazo socialista y la paralización de una inversión de 14,48 millones de euros, y ya van 19 en dos semanas, junto al revés a los depósitos de Pignatelli.

Tan sólo CHA, Chunta Aragonesista, apoyó la propuesta nacida con el PSOE y ahora gestionada por ZeC, y que supondría además de una inversión necesaria, la puesta en funcionamiento de unas viviendas sociales que necesita Zaragoza.

Las explicaciones de ZeC y del PSOE fueron en la misma línea de siempre. “Y tú más”. Una falta de diálogo alentada por ZeC y unas decisiones que muchas veces se antojan estratégicas por parte del PSOE. Zaragoza Vivienda remitió horas después a todos los grupos el estudio de viabilidad, que sí existía. Pero Zaragoza se ha quedado otra vez más sin dos proyectos lógicos y básicos para que nuestra ciudad funcione.
           

Noviembre en Canadá. Deportes y Remembrance Day

El tiempo está pasando muy rápido, ya es mi tercer mes aquí y ya se está preparando Calgary para recibir a la navidad, los vecinos ya han colgado las luces en los patios y nosotros no tardaremos mucho, ya puedes encontrarte a Papá Noel en los centros comerciales y han llegado los adornos a las tiendas. Sinceramente, tengo ganas de que lleve la Navidad, aunque se me hará raro volver a clase el 3 de enero sin haber celebrado Reyes.
Pero bueno, Navidad es en diciembre, así que por ahora me voy a centrar en noviembre. Este mes ha sido intenso, como los dos meses anteriores y como espero que sigan siendo los meses que vienen, viví las elecciones más importantes de este siglo, las elecciones de Estados Unidos a solo dos horas de la frontera.
Otro día importante de este mes también fue el 10 de Noviembre, Remembrance Day, un día dedicado a todos aquellos que murieron en la guerra defendiendo a Canadá, y para demostrar respeto, todo el mundo lleva una amapola  roja; hicieron un acto muy emotivo en mi instituto donde incluso hubo gente que lloro; un profesor nos contó la historia de cómo su abuelo luchó en la guerra, había diapositivas y una música triste tocada por la banda del instituto, e incluso vino un militar para explicarnos los peligros que tiene la guerra y el miedo a no volver a casa; lógicamente hubo su minuto de silencio donde el solo de una trompeta acompañaba a varios alumnos vestidos con uniformes militares los cuales llevaban la bandera tanto de Canadá como de Alberta alrededor del gimnasio del instituto. Fui un día triste pero muy bonito de vivir, la verdad es que en ese momento eché de menos actos así en Aragón.
Este mes también probé por primera vez el curling, un deporte muy típico de Canadá y el cual parece sencillo pero es bastante complicado, sobre todo para alguien como yo que no está acostumbrada al hielo.  Otro deporte que conocí este mes fue snowshoeing, que consiste básicamente en andar sobre la nieve con unas raquetas de nieve, es una experiencia que quiero volver a vivir, y la verdad, para una amante de la montaña, como lo soy yo, vivir tan cerca de las montañas rocosas es un lujo ya que he ido un par de veces de excursión y disfrutar de ese paisaje es impresionante.
También fui al partido llamado: Calgary Hitmen Teddy Bear Toss. En el cual, el acto más importante ocurre cuando un jugador del Calgary Hitmen, segundo equipo más importante de hockey de Calgary, mete gol y todos los aficionados tiran osos de peluche al campo.
Este año a pesar de no superar el record mundial que lograron el año pasado (28.815), consiguieron recaudar un gran número de peluches (23.924). Este partido solo se hace una vez al año y es por una causa benéfica, todos los peluches recaudados son donados a todos aquellos niños que no tienen regalo en navidad.
Otro día a resaltar es el Pep Rally en el cual prepararon varios juegos en el gimnasio donde todo el instituto participaba, hubo música y nos dieron chucherías. Fue uno de los días más divertidos en el instituto y el cual no me cansaría de repetir, ese día incluso me hice una foto con la mascota de mi instituto, el coyote.

Silvia Marqueta Salinas