13.10.26
La Duquesa de Villahermosa en Zaragoza
La Duquesa de Villahermosa a la que Zaragoza dedica la conocida calle, fue en realidad María Manuela Pignatelli de Aragón y Gonzaga (1753-1816) y su relación con Zaragoza es especialmente intensa por los Sitios de 1808-1809, aunque en realidad venía de bastante tiempo antes.
Nació el 25 de diciembre de 1753 en Fuentes de Ebro, hija de Joaquín Atanasio Pignatelli, conde de Fuentes, y de María Luisa Gonzaga y aunque recibió buena parte de su educación en Madrid, siempre estuvo vinculada a Aragón desde lejos, pues pertenecía a una de las grandes familias aragonesas.
En 1769, siendo todavía muy joven con 16 años, se casó con Juan Pablo de Aragón-Azlor, duque de Villahermosa, vinculándose así a otra de las casas nobiliarias históricamente más importantes de Aragón. Los Fuentes y los Villahermosa.
La Casa de Villahermosa tenía una presencia antigua en Zaragoza. Los duques poseyeron una residencia en la plaza de San Felipe, número 8, frente a la iglesia, dato particularmente interesante porque esa casa volvió a tener protagonismo durante los Sitios. La familia poseía además una importante vinculación patrimonial con Pedrola y otras localidades aragonesas.
María Manuela Pignatelli vivía habitualmente en Madrid. Allí residía en el magnífico Palacio de Villahermosa del paseo del Prado, el edificio que actualmente ocupa el Museo Thyssen-Bornemisza. Ya viuda, fue ella quien impulsó hacia 1805 una importante reforma neoclásica de aquel palacio.
Tras los acontecimientos del 2 de mayo de 1808 en Madrid y tras conocerse la sublevación de Aragón contra los franceses, María Manuela creyendo que Madrid iba a ser francesa y en cambio Zaragoza no, decidió trasladarse a Zaragoza con sus dos hijos supervivientes, José Antonio y Juan Pablo. Está documentado que llegaron a la ciudad el 6 de junio de 1808, pocos días antes de que comenzara el Primer Sitio.
No llegó como simple refugiada aristocrática. Enseguida se puso a disposición de las fuerzas de la Defensa de Zaragoza y aportó importantes cantidades de dinero para sufragar los enormes gastos de la resistencia civil. Se sabe que especialmente su ayuda económica iba dirigida a los grupos de resistencia liderados por Santiago Sas y Mariano Cerezo.
No hay seguridad de acciones personales muy arriesgadas en la defensa de Zaragoza, pero sus aportaciones económicas y la participación militar de sus hijos sí fueron suficientes, y su participación y apoyo a la resistencia están fuera de duda.
Su hijo menor, Juan Pablo, murió en Zaragoza el 8 de febrero de 1809, con sólo 19 años, durante el Segundo Sitio, víctima de la epidemia de tifus que estaba devastando la Zaragoza hacinada, hambrienta y llena de muertos y heridos. Y murió precisamente en la casa familiar de la plaza de San Felipe.
El hijo mayor, José Antonio Aragón-Azlor Pignatelli, participó activamente en la defensa. Palafox lo nombró ayudante de campo con grado de capitán de caballería y posteriormente comandante. Después de la capitulación de Zaragoza fue apresado por los franceses y trasladado a Nancy, donde permaneció cautivo durante varios años, regresando a España en 1814.
Después de la guerra de la Independencia regresó a Madrid. Allí murió el 6 de noviembre de 1816, según el registro biográfico oficial de PARES del Ministerio de Cultura. No falleció en Zaragoza, aunque a veces se diga lo contrario.
Sus restos reposan en La Seo de Zaragoza, en la capilla de Santa Justa y Santa Rufina, que funcionaba como panteón de la Casa de Villahermosa. Allí fueron enterrados también otros miembros de la familia.
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