5.4.15

Hay que proteger el camino del Tiro de Bola zaragozano

Mucho se ha escrito en los últimos años sobre el tiro de bola, tradicional juego Aragonés, situado a espaldas del cementerio de nuestra ciudad inmortal y adyacente a cierto centro comercial. Tanto en la junta de distrito del barrio de Torrero, como en el pleno del Ayuntamiento de Zaragoza se trato el vallar las entradas y salidas de dicho camino para poder utilizarlo exclusivamente en caso de emergencia por colapso de las habituales. Y así consta en las diferentes actas, como en la publicaciones de los medios habituales de prensa. La instantánea está realizada este sábado 04 de Abril, y hace tan solo una semana por lo menos había dispuestas tres vallas en un lateral ... Desde ayer ni siquiera eso.

Otro incumplimiento más, reiterado y denunciado en el tiempo desde el año 2013 a unas promesas nunca cumplidas por el actual equipo de gobierno.

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  Jesús Ángel Jiménez Casorrán

3.4.15

Zaragoza se queda sin árboles silenciosamente

Estamos condenados en Zaragoza a que tras años de una mala gestión y cuidado de nuestros parques nos vayamos quedando poco a poco sin los ejemplares más grandes. Una mala poda, cuando no una absurda forma de entender el crecimiento de los árboles, el tipo de ellos o el cuidado necesario, unido a un nulo recambio según se iban cayendo han propiciado que en ciertas zonas de Zaragoza haya tantos alcorques y huecos de lugares donde hubo árboles que de árboles que siguen de momento resistiendo las embestidas del aire.

Da la sensación de que en Zaragoza nunca hubo cierzo hasta hace un par de años, cuando la realidad es que la mala poda y cuidado de los árboles ha conseguido que tengan más volumen al aire que debajo tierra y que la mala gestión del regadçio más las equivocaciones a la hora de elegir especies o de plantarlos de una cierta manera esté logrando estos errores lógicos. Lo curioso es que además optamos por la solución más sencillo. Cuando se tumban se talan del todo y se acabó el problema, sin pensar que es posible salvarlos. Nunca se vuelven a plantar nuevos ejemplares y se dejan las raíces del árbol talado debajo de tierra para complicar más la solución del problema. En pocos años todos los parques de los barrios zaragozanos serán cementerios de pies de árboles talados.

Estas imágenes son de dos árboles del Parque de Oriente, una de las zonas más castigadas por los desmanes, los muchísimos bancos desaparecidos y no repuestos y los árboles enormes que año tras año hay que talar sin que se repongan. Es cierto que una vez vino el alcalde a inaugurar 10 árboles pequeñitos cerca de la Plaza del Tiempo, en absoluto para reemplazar los que cada año desaparecen. 

Los que van a caer el próximo año ya los sabemos, es muy sencillo de detectar. Son árboles grandes, con enormes ramas ya podridas, algo inclinados y que no son ni podados ni ayudados con apoyos a que mantengan su posición actual. Si cualquier vecino lego en jardinería es capaz de saber cuáles van a ser los próximos árboles en caer, ¿como es que los técnicos municipales no lo sspan y pongan remedio?

Esto también es Aragón, pero cada vez menos

Podríamos tener dudas, pero es Aragón. Podemos ver que tenemos vía a la izquierda que sirve, como tenemos la vergüenza de ese tren chiquitito y de juguete que nos lleva todos los días hasta Canfranc pero no siempre parando en todas las estaciones. Podríamos enseñar las estaciones cerradas pero no merece la ocasión hacer más leña. Incluso se podría mostrar como los arreglos de la estación los han destrozado los vendedores de barandillas de acero inoxidable que saben arrancar de tirón todo lo que vamos dejando sin custodiar a un kilómetro de los centros urbanos rurales. Pero tampoco es eso. Para sentir pena ya vale con enseñar este trozo de vía al que le han ido arrancando todos los gruesos tornillos y que poco a poco se van llevando para vender a peso. Efectivamente es Aragón, pero cada vez menos.