2.11.14

También en otoño, Zaragoza se llena de flores

La primera vez que yo vi floristerías que se abrían a la calle, que llenaban las aceras de macetas, flores y olores, que en un barrio te invadiera visualmente unos carritos llenos de maravillosas flores, fue en el norte de Alemania. Hace varias décadas, es cierto, pero en Zaragoza las floristerías, no muchas es cierto, no sacaban a la calle sus flores, pues además de tener pocas y siempre cortadas, no era lo que se entendía como un buen reclamo de venta.

Los tiempos han cambiado y Zaragoza supo atrapar ideas y llenarse de más color sacando a las aceras primero carritos con macetas y luego ya literalmente llenando las aceras de color y salud. Sin entrar en más pensamientos legales de tan complicado entendimiento a veces, es un golpe visual muy de agradecer el que nos podamos encontrar con estos golpes de naturaleza. Sin duda si tengo que elegir entre veladores de mesas y sillas de plástico y marcas de bebidas y estas flores, elijo el color verde.

1.11.14

Sobre el comercio globalizado de Zaragoza y sus anodinas consecuencias visuales

Mientras en Zaragoza cierran comercios zaragozanos de muchos años de vida por diversos motivos —de los que todos somos un poco responsables— abren franquicias extranjeras como Dunkin Donut y un Kentuchy Fried Chicken. Con el cambio creo que salimos perdiendo, pues estos locales son los mismos —en todo— a los que podemos visitar en Madrid, Singapur o Lisboa.

Ya no merece la ocasión viajar, si no te gusta entrar en iglesias, cementarios o museos. Todas las calles son iguales. Hasta las marquesinas de los autobuses. Así que si estás esperando un autobús en Reino Unido o Francia no sabes bien si estás en las Delicias o en el Rabal.

De hecho en la grandes ciudades españolas ya van montando hamburgueserías sin marca de plástico, para diferenciarse de la globalización del comercio mundial. Uno es que pasea por la Gran Vía de Madrid o por la Puerta del Ángel de Barcelona y si se tapa los oidos no sabe si estás en Milán, Ginebra, Chicago o Buenos Aires.

Zaragoza tiene un problema con su comercio del centro, donde va perdiendo tiendas importantes para convertirlo todo en un Centro Comercial anodino. Las Asociaciones de Comerciantes deberían presionar más para que esto no sucediera, pues el riesgo es grande. Como también desde el Ayuntamiento de Zaragoza hay que trabajar más los apoyos al comercio de proximidad en los barrios, pues son parte de la vida urbana de estos, y se nota mucho en las zonas en donde están asentados de las que no tienen la suerte de poderlos tener.

Los vecinos de Zaragoza saben valorar con puntuación alta el comercio de proximidad, aunque no siempre lo valoran con lo importante, comprando. La mayor ayuda que pueden recibir estos establecimientos viene por sus propios vecinos. Así, que manos a la obra.

Nota.: Si entras por la puerta de ese momotreto que se ve en la imagen, en Birmingham, te esperan más de 1.000 tiendas. Pero no te preocupes, lo más bonito es la fachada, el resto es en casi todos los casos similar a las tiendas que puedes ver en Independencia, Puerto Venecia o Grancasa.

Programación del XX Festival de Jazz al Margen, en el Rabal de Zaragoza

Este año se celebra el XX Festival Jazz al Margen en el barrio del Rabal de Zaragoza, del 31 de octubre al 9 de noviembre, en los centros cívicos de La Estación del Norte, Tío Jorge, Río Ebro y Distrito 14.

Ya han pasado 20 años desde que a unos locos del Rabal se les ocurriera la feliz idea de crear un festival de jazz que empozó como complemente de segunda y se ha ido convirtiendo en un referente de calidad y en una marca musical imprescindible en el Rabal.

El trabajo de personas muy concretas del Rabal ha sido y es inmenso, logrando dotar a este barrio de una vida diferente, de una personalidad cultural y social que a modo de los grandes barrios de las ciudades grandes, ha sabido encontrar su propio hueco para hacer barrio, pero sobre todo para hacer ciudad. Hoy Zaragoza sería mucho menos Zaragoza si no tuviera al Rabal empujando.