Era 1893 cuando se publicaban estos anuncios de farmacias zaragozanas en revistas de la época. Limonadas purgantes en polvo de Armisén o emulsiones Faci, de aceite de hígado de bacalao con añadidos.
En el primer caso era para hacer purgas y salía cada purga a 1 céntimo. ¿Quien no se haría una purga en buenas condiciones, por solo un céntimo?
Y en el segundo caso eras unas emulsiones de hígado de bacalao con hipofosfitos de cal y sosa, que por los mismos 6 reales te dejaba como nuevo.
Esta misma emulsión se sigue vendiendo en algunos países con hipofosfitos de sodio y con benzoato de sodio. Se usaba o se usan como reconstituyente.