
Todo el resultado de ayer en Cataluña parece normal: el ascenso meteórico de Ciudadanos, la bajada o pérdida de la izquierda, el triunfo del nacionalismo, la casi desaparición del PP, la alta participación, las dos Cataluñas.
Pero dentro se esconden detalles imprescindibles de análisis que algunos deberían hacer si quieren seguir en línea. Y los harán, sin duda, para meterlos en el cajón de los “no leídos”.
Se nos desinfla la izquierda, la nueva y la vieja, sin que desde las atalayas queramos saber el motivo. Podemos se ha desinflado como un bizcocho al que se le abre la puerta del horno cuando no tocaba. Ya no gana sino pierde, ya no sube sino baja, para convertirse en esqueleto. El PSC en un momento clave y teniendo a su compañero Podem bajando en serio, no logra nada que no sea mantener los muebles. Está agostado y lo saben.
Incluso ERC que jugaba en casa y con el aire a favor se ha dejado ganar por JuntsxCat que son derechas burguesas aunque tan independentistas como ellos. No, no, la CUP no es de izquierdas reales, es más de la línea anarquista que tampoco es de derechas.
La izquierda sin la CUP ha obtenido un 40,71% y con ella un 45%. Pero la derecha ha logrado un 51,26% Y todo eso dentro de una grave crisis económica que ha destrozado la dignidad laboral y ha agravado las separaciones sociales.
En campaña no se ha hablado de problemas reales de las personas, pero daría igual o en todo caso sería otro déficit de la izquierda. En cualquier caso hay dos posibilidades de ser President. Y las dos son de derechas económicas.
Julio Puente
Hoy viernes y a las 17,45 en el Centro Cívico de L’ Almozara, tenemos la Tronca de Navidad con chocolatada, acompañada por los cabezudos de Forcano y la actuación posterior de Los Gaiteros del Rabal, para animarnos a bailar. Todo es gratuito, organizado por la Asociación Cultural Rebellar, con la ayuda de la Junta Municipal de La Almozara. Todo Zaragoza está invitado.
Chuan Arguedas

Esta imagen es típica y conocida, no voy a dar muchas explicaciones sobre ella pero sí sobre la realidad de la movilidad en las grandes ciudades. Es insostenible el aumento del coche particular en las grandes ciudades. Podemos no querer verlo, pero daría igual, la realidad se está imponiendo. No se trata de no querer tomar medidas, sino de tomarlas por inevitables.
No compartimos vehículo privado, y este es el punto de no retorno en donde nos encontramos. En las familias tenemos más de un coche, contaminando y ocupando espacio. Llegamos a convencernos de que nuestro coche es nuestro y tiene derecho a tener un espacio constante y libre en todas las calles por donde lo llevemos. Y eso es falso y además imposible.
Podemos entenderlo o no querer entenderlo y esperar a que lo vayan entendiendo “los otros”. Pero cuanto más tardemos en tomar medidas, más duras serán estas. El vehículo eléctrico todavía no funciona bien, no por problemas del propio motor, sino por su carga, tamaño de las baterías y por su autonomía en kilómetros, añadido por el sistema de obtención de la energía eléctrica.
Parece más lógico en estos momentos apostar por el vehículo híbrido, sabiendo que eso solo resuelve la mitad del problema, queda la parte del espacio.
➡ Más vehículo público
➡ Más vehículo alternativo al de explosión
➡ Más andar
➡ Más compartir usos de vehículos privados
➡ Distancias menores entre servicios por un diseño más lógico
➡ Obtención de la energía por medios y formas más sostenibles