3.3.16

Aragón no existe en la semana de investidura del NO Presidente

No  esperaba  como ciudadano de a pie que el Debate de Investidura a Presidente del Gobierno y posterior votación, sirviera para acercar posturas en un intento de desatascar la actual situación. No esperaba que los políticos dejaran fuera del hemiciclo los  personalismos, con todo lo que nos estamos jugando. Y, efectivamente, he acertado sin desearlo.

No cambiar nada porque todo va bien, cambiar casi todo, o el cambio soy yo, resume sus debates. Rajoy se aisló él solito con su crítica a Ciudadanos. Iglesias convirtió la tribuna de oradores  en otro escenario más de precampaña, dando una clase magistral sobre movimientos sociales y revolucionarios del siglo XX, pasados franquistas, poniendo a caer de un burro a diestro y siniestro, rescatando la cal viva y las naranjas mecánicas.  Al aspirante Sánchez se le acusa de falta de visión y ambición, pero viendo cómo pacta con Ciudadanos, a pesar de no salir las cuentas es digno de elogio, en ese empeño en quitar a Rajoy del mapa, tapón que no deja oxigenar a su propio partido, Así que su ambición es máxima ya que tras el circo del debate, se adivina que las aguas de los pactos volverán a su cauce y que partidos como Podemos o IU reconsiderarán que es mejor entrar a un gobierno del "cambio" que solo a un gobierno de izquierda.

Esta sería la gran coalición. Y aquí es donde  echo en falta la voz de Aragón. Mientras las propuestas de Sánchez a los partidos "territoriales" son directamente proporcionales a la necesidad que tiene de su apoyo, me echo a temblar pensando hasta dónde tenderá la mano. Tanto te necesito, tanto te doy y al resto de territorios sin representación real en ese hemiciclo, a verlas venir, algo que ya conocemos.

A los primeros, con puentes tendidos, pero otros tendremos que cruzar lo que sea, a nado. Visto lo visto, con la seguridad de que esto puede ir para junio, salvo milagro más que por su capacidad, quienes asistimos a la comedia con cara asustada, veremos si las guerras se vuelven abrazos o las  futuras urnas a unos les bajarán los humos o les subirá el pavo. De momento, el único acercamiento ha sido el del líder de Podemos en Cataluña y el propio Pablo Iglesias, con un beso impropio de horario infantil que a más de uno le dejó perplejo.


Daniel Gallardo Marin