17.12.15

Nos toca decidir sin equivocarnos

​LLegó​ la hora​.​ ​Los mítines de autocomplacencia, las entrevistas ​"cercanas" para conocerlo todo del candidato, aquellos debates poniéndose a caldo uno a otro, o las encuestas con porcentajes variables en función del medio que las realiza, ya son agua pasada. Ahora llega el momento de la verdad, y toda esa parafernalia vivida estos días será recuerdo.

Pero dudo de que ese baño de masas o enfrentamientos de los futuribles, cambie el voto del simpatizante ideológico, aunque puede que ayude a decidir a los indecisos. Quizás ya sea por interés político o morbo, el debate de los dos máximos aspirantes a gobernarnos me suscitó mayor interés. No es porque me creyera lo que uno y otro dijeron sobre trabajo, sanidad, vivienda o educación. No sé por qué pero me sonaba todo a martingala que luego no llevan a la práctica. Lo que me atrapó fue pensar que Rajoy y Sánchez eran Matamoros y  Kiko en un alterado día de Sálvame. Eso me sujetó  delante de la caja tonta ante un moderador al que se le fue de las manos el debate.

Quizás Rajoy no encontró el burladero al no esperar semejante embestida de Sánchez. Se puede discutir las formas de desnudar al adversario, para sus enemigos fue indecente, ruin y mezquino, y para los suyos no tuvo pelos en la lengua al desmontar el repetido mensaje de Rajoy en su fija cantinela, ¡que estamos a la cabeza en progreso y creación de puestos de trabajo!  ¡Gracias a él España no tuvo que acudir al rescate!  Rescate grande o mini, al menos para los bancos lo hubo.

Mientras los otros dos, Rivera e Iglesias, se frotaban las manos viendo como se despellejaban. Solo nos queda decidir con nuestro voto, el único momento en el que la ciudadanía tiene derecho a decidir quién nos ha de gobernar. Me encantaría que Aragón no quedará excluido en esa gobernabilidad.

Daniel Gallardo Marin