23.6.15

El salario de los concejales; otro éxito de los marcos mentales de la derecha

Después de unos días asentando su eufórica reacción de lógica alegría merecida, las gentes de ZEC han anunciado ya el equipo de gobierno que dirigirá la ciudad de Zaragoza; de manera provisional, dicen. Supongo que una vez analizadas las competencias propias e impropias de las que el Ayuntamiento debe responder ante la ciudadanía y las competencias personales de los elegidos o su adaptación a las tareas encomendadas, como personas inteligentes que han demostrado ser, irán ajustando cuanto sea preciso y adaptarán sus decisiones a las que sus círculos adopten por el bien de la ciudad.

Todos los elegidos, en palabras del Sr. Echenique y según su Código Ético, no cobrarán más de tres veces y media el Salario Mínimo Interprofesional, es decir, unos 1.700 euros netos al mes,  si bien, ante esta cuestión se suscitan diferentes líneas de discusión.  Por un lado, los puristas del partido que no renuncian a cumplir dicha promesa electoral y, por otro, quienes consideran que a cada cual hay que retribuirle en función de su trabajo y su responsabilidad. De hecho, uno de los concejales elegidos por esa formación, ya aprobó en la pasada corporación, con los votos del PP y del PSOE, los sueldos que rigen en la actualidad y, antes de suprimirlas a instancia de CHA, además del sueldo, cobraba "dietas" por asistir a diferentes sociedades municipales.  Nunca renunció a ellas, al menos que yo tenga noticia.

Cómo se puede pretender que el Alcalde y Concejales de una ciudad como Zaragoza, con una dedicación a tiempo completo, con doble turno, sábados, domingos y festivos, además de noches, cobren menos que algunos trabajadores  por ocho horas, que también lo hacen a cargo de ese mismo erario y están bajo sus órdenes. No estaría de más que les permitieran cobrar, al menos, pluses por turnicidad, festividad, nocturnidad, etc., a fin de completar y ajustar dicho sueldo al trabajo efectivo realizado,  pero siempre sin engañar a la ciudadanía, sin trucos en los conceptos de la nómina, por merecimiento propio y con convencimiento, con dignidad. 

Me parece demagógico y peligroso poner el acento de la regeneración política en el sueldo de los responsables municipales, como si su reducción fuera el bálsamo de fierabrás que cura todos los males de la corrupción y la decadencia política. Podemos, con esta propuesta, además de asumir el discurso más rancio e interesado de la derecha neoliberal, hará que solo se dediquen a la política los ociosos, burgueses y rentistas, amén de parados o jubilados, aunque no sean los más capacitados, no representando ahorro alguno a la ciudadanía si el final la diferencia se dedica a sustentar al partido.  Sé que está de moda, pero, después pudiera venir la reducción de concejales y diputados,  para ahorrar, haciéndolos prescindibles, en fin…

La derecha ha conseguido que hasta algunas buenas gentes de la izquierda interioricen ese discurso antipolítica, que solo beneficia a quien no cree ni en la política, ni en la participación, ni en la democracia. La siguiente jugada será cercenar la rica e indispensable diversidad representativa, reduciéndola a la mínima expresión y así, la alternancia bipartidista estaría asegurada.

Desde mi punto de vista, los representantes públicos deben cobrar según su responsabilidad, trabajo y capacidad y no sería descabellado que su sueldo fuera el de un profesional de la medicina, juez o cuadro medio-alto de cualquier empresa mediana. Dirigir una ciudad como Zaragoza por 1.700 euros netos al mes, además de ser injusto, nos puede llevar a situaciones que también se daban en el franquismo, en donde los regidores públicos no tenían sueldo, lo pagaban otros a base de tantos por ciento. No nos confundamos.

Antonio Angulo