21.5.11

Un abrazo para toda la afición del Real Zaragoza; lo mejor y casi lo único que merece conservarse


El Real Zaragoza en una temporada nefasta ha conseguido finalmente librarse del infierno. Ahora toca pensar en construir todo lo hundido por unos gestores inoperantes y sin duda, vender o regalar, para que el nombre de Zaragoza esté unido a la lógica deportiva en el fútbol. Los actuales dirigentes no se merecen seguir representando el nombre de neustra ciudad.

Y en las actuales circunstancias, los poderes públicos no pueden poner dinero para una empresa privada que no está siendo dirigida con ningún acierto profesional.

Mi aliento más sincero para la afición del Real Zaragoza, que han pasado un mal año, lleno de temores.